¡A DESARROLLAR JORNADAS DE LUCHA PARA DERROTAR A NOBOA Y AL IMPERIALISMO EN LAS CALLES Y EN EL CAMPO!

En la ciudad de Quito, en las inmediaciones de la Asamblea Nacional, el 9 de junio se llevó a cabo una jornada de resistencia con la presencia de representantes de organizaciones sindicales, populares, campesinas, estudiantiles, comerciantes minoristas y demás sectores convocados ante la Asamblea Nacional.

En esta acción se entregó a distintos representantes de las comisiones de la Asamblea un Manifiesto que recoge la importancia de atender, con carácter urgente, las legítimas demandas de las amplias masas populares. De no hacerlo, será el propio régimen el que, con su sordera política y su prepotencia represiva, termine marcando el curso, el contenido y el carácter de las próximas movilizaciones.

Como era previsible, la represión armada acordonó previamente la Asamblea Nacional, el parque El Arbolito, lugar de concentración de las bases de los distintos movimientos autoconvocados, y buena parte del sector. La presencia militar y policial se extendió incluso hacia los parques La Alameda y El Ejido, impidiendo el libre desplazamiento de luchadores populares que acudían a respaldar la entrega del Manifiesto y del pliego de peticiones de las organizaciones en resistencia.

Saludamos la presencia de los representantes de la lucha antiminera/antiimperialista del cantón Las Naves, cuyo dirigente expresó, de manera clara y contundente, el rechazo de los comuneros de esa región del país a la presencia de empresas mineras. Estas concesiones, entregadas de espaldas al pueblo, han traído contaminación, violencia, división de las organizaciones campesinas, deterioro de las condiciones de vida y una regresión en la histórica producción de cacao, café y otros productos con los que las comunidades aportan al mercado nacional.

También estuvieron presentes dirigentes de los trabajadores del Municipio de Quito, representantes de la FETSAPI, organizaciones del sector de la salud, dirigentes campesinos y delegados de distintos sectores populares. Los trabajadores de la salud denunciaron la profunda crisis que atraviesa este sector como consecuencia de la desatención estatal, la falta de presupuesto, el deterioro de la infraestructura hospitalaria, la escasez de insumos, medicamentos y equipos, así como la insuficiencia de personal para garantizar una atención digna y oportuna a las amplias masas populares.

Entre sus demandas centrales se planteó la necesidad urgente de que el gobierno atienda de manera efectiva al sistema nacional de salud; asigne recursos suficientes para hospitales, centros médicos, medicinas, equipos e insumos; garantice estabilidad laboral; regularice a quienes se encuentran bajo contratos ocasionales o modalidades inestables; y disponga el incremento salarial de todo el personal sanitario, reconociendo el papel fundamental que cumplen médicos, enfermeras, auxiliares, técnicos, administrativos y trabajadores de apoyo en la atención cotidiana del pueblo.

También fue importante el pronunciamiento del compañero representante del Frente Antiimperialista del Ecuador, quien señaló el carácter fascistizante de este régimen, la criminalización de la lucha popular y la persecución permanente y sistemática contra los luchadores sociales.

Denunció, además, las condiciones de presidio a las que está sometido el compañero Omar Campoverde, quien, luego de haber sido vejado sexualmente, torturado y encerrado en el “campo de concentración” de El Encuentro, tampoco fue favorecido con la acción de hábeas corpus interpuesta con el propósito de que se atiendan sus demandas, se revise la ilegalidad de su encarcelamiento y se disponga su traslado a otro centro penitenciario del país.

Asimismo, destacó la necesidad de bregar por la amnistía de los presos políticos y exigir que el gobierno y el Estado atiendan las demandas de los trabajadores de EMASEO, así como de los pequeños comerciantes, quienes sobreviven en condiciones cada vez más difíciles, bajo el peso de la desatención oficial y el desconocimiento de sus legítimas reivindicaciones.

La presencia de estos sectores, bajo la cobertura organizativa del Frente Antiimperialista del Ecuador, expresa una comprensión cada vez más clara de la necesidad de redoblar esfuerzos, profundizar la unidad de clase, fortalecer la alianza estratégica entre obreros y campesinos;  avivar la lucha popular frente a un régimen que descarga la crisis sobre las espaldas de los trabajadores, campesinos y demás sectores explotados del país.

Las jornadas de rebeldía y lucha han devenido en la única vía que tenemos por delante para combatir a este régimen fascista;  es decir, debemos transitar por el camino democrático, consciente y combativo de la clase, del pueblo y del campesinado pobre. Un camino que no se agota en reivindicaciones economicistas, sino que las supera, las politiza y las eleva hacia una propuesta de transformación radical de la vieja sociedad.

Del otro lado, quienes siguen el camino terrateniente, burocrático y electorero acudieron ese mismo día al Consejo Nacional Electoral para montar su tarima oportunista y circense, y solicitar los documentos que habiliten el pedido de revocatoria del mandato de Noboa y su vicepresidenta.

Para estos oportunistas, al parecer, basta cambiar a los gobernantes para hacernos creer que el Estado y la vida de las grandes mayorías podrían tomar “otro rumbo” si cualquiera de ellos se pone al frente. Los dirigentes de la CONAIE, Ecuarunari y hasta la anterior vicepresidenta de Noboa, Verónica Abad, arrastrados por sus sueños de perro flaco de llegar a la Presidencia, levantan una enorme patraña: pretender que el cambio de autoridades transformará de manera profunda el carácter del viejo estado y con él, las condiciones de vida de nuestro pueblo.

Nada más falso. Eso es buscar la calentura en las sábanas. La situación objetiva empuja a las masas a rebelarse; sin embargo, estos infelices se empeñan en contener la respuesta popular, desviar la movilización y apagar la combatividad de las masas.

No es nuevo: cambian la lucha por las urnas. Esa es su verdadera condición de clase.

Ellos representan la vieja forma de hacer política: una izquierda trasnochada, burocrática, oportunista y electoralera, que pretende encadenar las luchas populares a los vaivenes del calendario electoral y al mezquino interés de sus dirigentes. Bajo el discurso de la “revocatoria”, esconden su incapacidad de romper con el viejo Estado y su temor a que las masas desborden los estrechos márgenes de la legalidad burguesa.

Entre el camino democrático, impulsado por el Frente Antiimperialista del Ecuador, y el camino burocrático, promovido por los oportunistas electoreros, se ha trazado una clara línea divisoria e irreconciliable. Los primeros buscamos la transformación revolucionaria de la vieja sociedad; los otros, los burocráticos, apenas pretenden reacomodar, reformar y reconstituir el viejo Estado burocrático-terrateniente, arrastrando a las masas hacia la falsa ilusión electoral.

Por eso, frente al oportunismo, la conciliación y la politiquería, corresponde afirmar con claridad: la liberación de nuestro pueblo no se fraguará en las urnas, mucho menos, en los recambios administrativos del viejo poder. La salida está en la organización consciente de las masas, en la lucha popular, en la unidad combativa de obreros, campesinos pobres, estudiantes, trabajadores de la salud, comerciantes minoristas, pueblos y sectores oprimidos. Solo ese camino puede abrir paso a una verdadera transformación democrática, popular y antiimperialista.

La lucha de clases está por encima del opio en que han convertido al mundial de fútbol: un espectáculo manejado por mafias transnacionales y puesto, una y otra vez, al servicio de los planes del imperialismo. Está, también, por encima del calendario electoral, refugio de oportunistas que pretenden presentarse con viejas patrañas revestidas de novedad.

La lucha se hace luchando, no conciliando con las formas, los métodos y los límites que impone el viejo Estado. Por ello, corresponde preparar una gran jornada nacional de combate popular que desenmascare al régimen proimperialista de Noboa, enfrente su política antipopular y abra camino a la transformación profunda de esta vieja sociedad.

YANQUIS: ¡GO HOME!

¡VIVA LA RESISTENCIA DE LOS PUEBLOS QUE LUCHAN CONTRA EL IMPERIALISMO!

¡A PREPARAR EL LEVANTAMIENTO CAMPESINO-POPULAR!

 

Comentarios