El Frente de Defensa de las
Luchas del Pueblo del Ecuador expresa su más firme y categórico rechazo a las
medidas adoptadas por el gobierno fascista de Noboa, mediante las cuales
pretende profundizar la militarización del país, abrir las puertas a la
presencia de mercenarios extranjeros en territorio nacional y aplicar, una vez
más, el régimen de excepción en diez provincias del país.
Noboa, en condiciones serviles y
de un descarado lameculismo a la política imperialista hoy dirigida por Trump,
persiste en sus políticas de subordinación nacional, de entrega progresiva de
lo poco que queda de soberanía y de sometimiento a los intereses de la rapiña
yanqui.
Como bien advertimos, poco o nada
sirvió el pronunciamiento de la población en la consulta popular contra la
instalación de bases militares extranjeras, la cesión de instalaciones
nacionales a fuerzas armadas o mercenarios extranjeros y toda forma de intervención
que comprometa la soberanía nacional. Era evidente que Noboa iba a desconocer
esa decisión, expresada en un mecanismo que, como la consulta, no representa la
verdadera vocación democrática de nuestro pueblo. Por el contrario, ha sido
utilizado como instrumento para “apagar fuegos” y del cual también se ha
nutrido el oportunismo para levantar su perorata contestataria contra el actual
gobierno.
Está claro: ninguna fuerza
extranjera puede operar en el Ecuador. Y esto lo sostenemos muy por encima de
lo que digan la Constitución y las leyes del viejo Estado. Lo sostenemos sobre
la base del derecho que tenemos a ser un país soberano, digno, antiimperialista
y capaz de proyectar su futuro desde los intereses de las amplias masas
populares.
Igualmente, rechazamos de manera
absoluta lo señalado por el ganapán del imperialismo, Noboa, respecto a
conceder inmunidad, privilegios o trato excepcional a tropas, agentes, asesores
o personal extranjero que actúe en el Ecuador. Es decir, rechazamos que se
otorgue “vía libre” a desafueros, crímenes y persecuciones cuyo centro no serán
necesariamente los grupos delincuenciales creados y utilizados por el propio
imperialismo para atizar las contradicciones internas, sino la población, que a
estas alturas ya no clama únicamente por seguridad, sino por rebelión.
Rechazamos también el nuevo
estado de excepción declarado en diez provincias y tres cantones del país,
medida que suspende derechos fundamentales como la inviolabilidad del domicilio
y de la correspondencia, y que amplía las facultades de policías y militares
sobre la vida cotidiana de la población, particularmente de las masas pobres y
campesinas que se mantienen firmes en la lucha contra el imperialismo y las
grandes transnacionales mineras, como ocurre en el cantón Las Naves, provincia
de Bolivar.
El estado de excepción se ha
convertido en una herramienta punitiva, coercitiva y represiva del gobierno. Se
lo usa para militarizar barrios, comunidades, carreteras, territorios
campesinos y zonas populares; para naturalizar criminales bombardeos a la población
campesina, allanamientos, controles,
detenciones, vigilancia, abuso represivo; y para regularizar la amenaza de los
aparatos represivos del Estado.
Basta recordar cómo, en el mes de
marzo, en pleno estado de emergencia y “toque de queda”, particularmente en la
provincia de Los Ríos y Bolívar, las Fuerzas Armadas aprovecharon el escenario
para allanar las viviendas y fincas de dirigentes de la resistencia contra las
empresas mineras, amedrentar a la población y pretender neutralizar la lucha
popular.
La violencia que golpea a las
masas es producto de la agresiva penetración del imperialismo yanqui, de la
crisis del capitalismo burocrático y de la desaforada voracidad de un régimen
servil a la gran burguesía y a los grandes terratenientes, particularmente a la
burguesía compradora, estamento de poder al cual pertenece el fascista Noboa.
La presencia extranjera en
territorio nacional siempre ha venido acompañada de una mayor precarización
social, pues fomenta la prostitución infantil, el consumo de drogas y diversos
delitos cometidos por las fuerzas de ocupación. Además, trae consigo espionaje,
control político, condicionamiento económico, persecución a los pueblos y
alineamiento forzoso con las estrategias regionales del imperialismo.
Las masas del país deben
comprender que los espejismos constitucionales que espolea políticamente el
oportunismo no nos llevan a ninguna parte. Ya ocurrió con la consulta popular,
precisamente, entre otros temas, con el relacionado a la presencia de bases y
efectivos extranjeros en el país. Noboa se ‘limpió’ con ese pronunciamiento.
¿Acaso será diferente con la campaña por la revocatoria del mandato? No, en
absoluto. Hará lo mismo, sin lugar a dudas. Mientras tanto, el oportunismo
habrá terminado por debilitar los pocos espacios, grupos, sindicatos,
organizaciones y colectivos que se mantienen firmes en la consigna de que al
fascista no se lo derroca en las urnas ni con firmas, sino en las calles y en
el campo, con lucha, con rebeldía y con correcta dirección ideológica.
Por lo expuesto, manifestamos lo
siguiente:
Ø Nos
solidarizamos con las amplias masas campesinas y populares del país, víctimas
de la política represiva del viejo Estado y del gobierno comprador.
Ø Nos
solidarizamos con los comuneros, campesinos y demás masas del cantón Las Naves,
una vez más blanco del Estado y del imperialismo.
Ø Exigimos
la derogatoria de toda disposición que permita la presencia de tropas, personal
militar, policial, de inteligencia o fuerzas de seguridad extranjeras en el
territorio nacional.
Ø Exigimos
la eliminación de toda forma de inmunidad, privilegio jurídico, fuero especial
o trato excepcional para personal extranjero que opere en el Ecuador.
Ø Exigimos
el levantamiento inmediato del nuevo estado de excepción en las diez provincias
y tres cantones afectados.
Ø Exigimos
el cese de la suspensión de derechos constitucionales y de la militarización de
la sociedad, sobre todo en los sectores populares.
Ø Rechazamos
toda forma de injerencia imperialista, directa o encubierta, en los asuntos
internos del Ecuador.
Corresponde al elemento
consciente de la clase y del pueblo, organizar la defensa de los territorios,
puertos, instituciones, recursos naturales, infraestructura estratégica y
decisiones soberanas del país frente a cualquier intento de control extranjero.
Llamamos a las organizaciones
populares, sindicales, campesinas, indígenas, estudiantiles, barriales, de
mujeres, de trabajadores autónomos y de derechos humanos a pronunciarse,
organizarse y movilizarse en defensa de la soberanía nacional y de los derechos
fundamentales del pueblo.
Advertimos al pueblo ecuatoriano
a no dejarse engañar por el discurso oficial que arremete con campañas
militares bajo el pretexto de la “lucha contra la delincuencia”, o contra los ácidos
sedimentos del correísmo, utilizados para distraer a las masas de la crisis del
capitalismo burocrático y de la entrega del país al imperialismo yanqui.
¡FUERA TROPAS
EXTRANJERAS DEL ECUADOR!
¡NO A LA INMUNIDAD
PARA FUERZAS EXTRANJERAS!
¡NO AL ESTADO DE
EXCEPCIÓN PERMANENTE!
¡NO A LA
INTERVENCIÓN IMPERIALISTA EN NUESTRO TERRITORIO!
¡POR LA SOBERANÍA
NACIONAL Y LOS DERECHOS DEL PUEBLO!
¡AL FASCISTA SE LO
DERROCA CON LUCHA, NO CON VOTOS NI FIRMAS!
¡VIVA LA
RESISTENCIA DE LOS COMUNEROS DE LAS NAVES!
¡ORGANIZAR,
COMBATIR Y RESISTIR!
¡LA REBELIÓN SE
JUSTIFICA!

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