Daniel Noboa se limpia sus inmundicias con la misma Constitución que dice
defender. A pesar de que la ley no permitía
que se establezcan bases militares extranjeras, instalar infraestructura
con fines militares o entregar bases nacionales a fuerzas armadas y demás
aparatos represivos de otros países; lo hizo.
Pero no solo lo hace con la Constitución, sino también con los referéndum y
consultas populares.
Después de que el oportunismo de la dirigencia indígena volvió a arrastrar a
las masas al estercolero electoral en la consulta popular donde se estableció,
una vez más el rechazo a la presencia de bases militares extranjeras en el país,
de la misma manera, al fascista, ‘le valió’. Es decir, más allá de que todo eso
avala el hecho de que elecciones, consultas no refrendan en absoluto las
decisiones e intereses de las masas, Noboa, desconociendo estos supuestos “espacios
de participación democrática” que se supone ofrece la vieja democracia
burgués-terrateniente a nuestro pueblo, hizo lo que quiso, expresando, en los
hechos, su irrestricto alineamiento a las políticas del imperialismo.
Con el cuento de la existencia de un
«conflicto armado interno», dispuso la “cooperación” con Estados extranjeros y
concedió inmunidad al personal foráneo que participe en las operaciones
desplegadas dentro de territorio ecuatoriano. Para este propósito, en algunas
ocasiones han estado en el país altos mandos del gobierno del psicópata de Trump
y del Comando Sur de EEUU. Ah, también han participado de dichas reuniones
delegaciones de Israel en todos los niveles, fundamentalmente los inherentes a
“seguridad”, equipamiento y operaciones militares.
El 13 de agosto de 2026, The Washington Post reveló que los ataques contra
tres pesqueros ecuatorianos: Fiorella, Negra Francisca Duarte II y Don Maca,
habrían formado parte de un programa encubierto de la CIA, autorizado por el
Gobierno de Donald Trump y distinto de las operaciones antinarcóticos
reconocidas públicamente por el Pentágono.
No es porque ahora el periódico Washington Post lo denuncie sabemos de la
operación de agencias de inteligencia en el país. La operaciones encubiertas
llevadas a cabo por esta agencia de mercenarios data de muchos años; de hecho,
ya en la década de los 60´s del siglo pasado, el ex agente de la CIA, Philip Agee , daba
cuenta de las acciones militares que llevaba esa agencia en el país; es decir,
la CIA ha estado siempre del lado de la reacción todo el tiempo.
Con relación a los atentados contra varias embarcaciones, el Fiorella fue
atacado y desapareció en enero de este año con diez tripulantes. Dos pescadores que
trabajaban en una lancha auxiliar observaron humo en el lugar donde estaba el
barco; los otros ocho siguen desaparecidos. En marzo, pequeños drones atacaron
al Negra Francisca Duarte II, dentro de la zona económica exclusiva ecuatoriana
alrededor de Galápagos, y al Don Maca, ubicado poco más allá de ese límite.
Los sobrevivientes afirmaron que los drones lanzaron explosivos contra las
cocinas de las embarcaciones, cerca de los cilindros de gas. Después fueron
recogidos por hombres armados que hablaban inglés, quienes los esposaron,
encapucharon y mantuvieron retenidos durante varios días antes de entregarlos a
las autoridades de El Salvador. No se presentaron cargos contra ellos ni existe
evidencia pública de que las embarcaciones transportaran droga.
Según esa misma fuente, también rastreó un avión de vigilancia que operaba
desde el aeropuerto de Ilopango, en El Salvador, y voló hacia las zonas de los
ataques en las fechas señaladas. La matrícula utilizada no figuraba como
registrada ante la autoridad aeronáutica estadounidense. La CIA se negó a
explicar su participación, mientras el Gobierno del títere no se ha pronunciado
al respecto.
El Mossad también “tiene lo suyo”. Últimamente, Gabriela Panchana,
activista opositora, denunció que su iPhone le envió una alerta sobre un
intento de infiltración mediante un sistema avanzado de espionaje. Su abogado
señaló que podría tratarse de Pegasus, desarrollado por la empresa israelí NSO
Group.
Es difícil creer que la oposición al régimen de Noboa, así como los
dirigentes sindicales, campesinos, indígenas y populares, estén fuera del radar
de estas agencias del crimen internacional.
A estos aparatos también les favorece que cada día aparezcan más
publicaciones sobre su presencia y capacidad operativa en el país: así buscan
que los luchadores populares se sientan vigilados; de esa manera, el miedo, la
desmovilización y la indefensión se extienden como un reguero de pólvora
ardiendo, ‘bajando’ el perfil combativo de quienes de una u otra manera,
combaten al régimen y la presencia imperialista en el país.
Dentro de la ofensiva regional impulsada por Estados Unidos, hay que
observar también lo ocurrido en Colombia. La debilidad del gobierno de Gustavo
Petro y el respaldo de Noboa a la política subregional del imperialismo
favorecieron el ascenso de Abelardo de la Espriella, el nuevo verdugo de
Colombia y una versión renovada de Noboa. Durante la última campaña electoral,
Noboa se reunió con De la Espriella y ofreció retirar los aranceles impuestos a
los productos colombianos si ambos acordaban combatir conjuntamente el llamado
«narcoterrorismo». La Cancillería colombiana denunció esa intervención como una
injerencia deliberada en las elecciones. El conflicto fronterizo y comercial
provocado por Noboa golpeó al Gobierno de Petro y fue capitalizado por el candidato
del imperialismo. De la Espriella ha devenido así en hijo bastardo de Estados
Unidos y del propio régimen de Noboa, que le prestó un apoyo importante en la
carrera electoral.
Claro, Noboa es un tonto con iniciativa, y eso lo vuelve más peligroso.
Sabe que tiene algo más que el Gobierno: es parte de la clase que detenta el
Poder, y eso le da fuerza. Pero es una fuerza temporal y relativa, atada a la
coyuntura, porque ante las masas sigue siendo débil; sigue siendo un gigante
con patas de barro y, sin lugar a dudas, pronto caerá.
La clase y el pueblo del Ecuador enfrentan a diversos enemigos que actúan
de manera articulada y sistemática. Son muchos los frentes que debemos atender.
Insistimos en ello con vehemencia porque jamás podemos olvidar que nada de lo
que ocurre en el país sería posible si la reacción, las clases dominantes y el
imperialismo no contaran con el apoyo del revisionismo y el oportunismo. Es la
verdad, y los hechos lo refrendan. Si no combatimos a esos miserables, los
enemigos del pueblo siempre tendrán aliados estratégicos encargados de mantener
a las masas en las condiciones que necesitan para cometer sus crímenes,
detentar el Poder y convertir al Ecuador en una base del imperialismo para el
control represivo de Sudamérica.
Los tiburones son fuertes en aguas hechas a su medida. Allí se mueven con
libertad, eligen el momento del ataque y caen sobre su presa en las condiciones
más favorables. Pero ningún tiburón es poderoso por sí mismo: necesita el agua
que lo sostiene. Cuando el mar retrocede y el nivel de agua no es el apropiado,
su tamaño y sus dientes ya le sirven poco o nada; sobre la arena, toda su
fuerza se convierte en peso muerto. Nuestra tarea no es envenenar las aguas
donde vive el pueblo, sino impedir que sigan perteneciendo al enemigo.
Organicemos la clase y el pueblo hasta convertir al Ecuador en un territorio
donde el imperialismo no encuentre una ruta segura, una base tranquila ni un
aliado capaz de actuar impunemente.
¡VIVA LA LUCHA ANTIIMPERIALISTA!
¡YANQUIS Y SIONISTAS: GO HOME!
¡SI NO LUCHAMOS CONTRA EL REVISIONISMO Y EL
OPORTUNISMO, NADA
HABREMOS HECHO!
¡ORGANIZAR, COMBATIR Y RESISTIR¡

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