¡HONOR Y GLORIA ETERNA PARA EL PRESIDENTE GONZALO!
Hace cinco años, el 11 de septiembre de 2021, el presidente Gonzalo murió en calidad de prisionero de guerra y bajo
custodia del viejo Estado del Perú.
Detenido desde el 12 de septiembre de 1992, permaneció durante todo su
cautiverio sometido a un régimen de aislamiento, además de torturas físicas y
sicológicas.
Precisamente hoy, cuando el imperialismo ha desatado una de sus campañas
más criminales contra los pueblos del tercer mundo, en particular contra los de
Asia occidental; cuando el oportunismo y el revisionismo se han quedado sin
piso para sostener su verborrea capituladora, dirigida a conjurar la revolución
y, al mismo tiempo, los engendros de la burguesía burocrática, como el llamado
«socialismo del siglo XXI», han mostrado su verdadero rostro dejando en
evidencia que jamás fueron programas progresistas ni corrientes revolucionarias,
la vida, lucha y legado del presidente
Gonzalo cobra especial vigencia.
Está claro: no podemos seguir haciéndole el juego al imperialismo
«fortaleciendo» los llamados procesos democráticos, verdaderas emboscadas hacia
las que nos empujan el oportunismo y el revisionismo. Estos operan como
martillo, mientras el viejo Estado burocrático-terrateniente sirve de yunque.
Entre ambos quedan destrozadas las expectativas de la clase y del pueblo de
conquistar mejores condiciones de vida.
El camino es otro, el democrático, el de la lucha, el de la revolución
popular. El presidente Gonzalo marcó el camino a fuego. Debemos construir, de
manera concéntrica y simultánea, los instrumentos de la revolución, con el
Partido como centro. Esa es la tarea. Pero esta brega quedaría incompleta si no
desarrollamos la guerra popular para conquistar y defender el Poder.
Hoy, el proletariado internacional y las masas del mundo rendimos un
sentido homenaje con motivo del quinto aniversario de la muerte del presidente
Gonzalo. No podemos negar que el asesinato de la jefatura y los golpes contra
la dirección de la revolución provocan remezones que sacuden con violencia la
organización y sus planes. Pueden entorpecer y hasta retrasar el triunfo de la
revolución, pero jamás neutralizarla ni aniquilarla, porque eso sería
antihistórico y antidialéctico. El imperialismo y la reacción tan solo
prolongan su agonía.
Desde las entrañas más sensibles de nuestro pueblo glorificamos la vida y
la brega del presidente Gonzalo. Esgrimimos su pensamiento como el arma
todopoderosa capaz de conducir a la clase y al pueblo al triunfo; asumimos el
marxismo-leninismo-maoísmo-pensamiento Gonzalo como la línea ideológica
correcta y, aun ante su ausencia, lo seguimos reconociendo como jefatura de la
nueva ola revolucionaria impulsada por el proletariado internacional.
¡HONOR Y GLORIA ETERNA PARA EL PRESIDENTE GONZALO!
¡VIVA EL MARXISMO-LENINISMO-MAOÍSMO-PENSAMIENTO
GONZALO!

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