martes, 30 de octubre de 2012

EL INDIGENISMO BURGUÉS Y LAS ELECCIONES


Cada vez más los procesos electorales en el Ecuador reflejan la decadencia de un sistema de gobierno inconsistente con los mecanismos de organización y participación de las masas en los procesos electivos.

Si por un lado no causa asombro alguno la candidatura de bailarinas, cantantes, presentadoras, deportistas, adictos, banqueros, etc., mucho menos el colmo del oportunismo gubernamental que utiliza el incremento del Bono a 50 dólares como una burda estrategia electoral al más puro estilo populista, demagogo y que evidentemente trafica con la crisis y miseria que aquejan a nuestro pueblo.

Pero veamos mas allá, la candidatura de Auki Tituaña a la vicepresidencia por parte del movimiento CREO liderado por el nefasto banquero Guillermo Lasso, rebosa el colmo de la estupidez, sinvergüencería y subjetividad con la que se maneja la figura del indigenismo burgués al servicio de las clases dominantes.

Auki Tituaña, ex alcalde de la ciudad de Cotacachi, tristemente célebre porque bajo su administración se consolidó la penetración de las grandes empresas madereras y sobre todo mineras en el cantón. Emprendió además con el plan piloto por  privatizar la salud y educación pública en el país. Patrocinado hasta hace poco tiempo por el oportunismo de Pachakutik a asambleísta, de la noche a la mañana es postulado a la vicepresidencia por uno de los sectores más retardatarios de la burguesía financiera del país, claros exponentes de la burguesía compradora que coyunturalmente contienden electoralmente en contra de las dos fracciones burocráticas: Alianza País y la revisionista y oportunista “Unidad de las izquierdas” de Alberto Acosta, que impulsan el proyecto reformista y restaurador del viejo estado.

La sola condición de indígena no define o estipula su condición de clase. Esa visión racista y antropológica de los individuos reflejan la consistencia semi feudal en las relaciones de producción que manifiestan o evidencian comportamientos en el campo de la superestructura: política, ideología, cultural –entre otros- de manera abrupta y soez.

Y ese ha sido el permanente discurso sobre el que se ha fundamentado el accionar político particularmente de Pachakutik. Anteponer el indigenismo burgués al régimen de clases pretendiendo ocultar o mimetizar en las manifestaciones culturales las contradicciones antagónicas de clase (lucha de clases) que existen al interior de las comunidades y de la población campesina, fundamentalmente.

Un individuo es burgués independientemente de sus rasgos “raciales”. La sola condición de “indígena” o de saberse miembro de una comunidad donde se observan las condiciones étnicas no determinan objetivamente su posición de clase de frente a los medios de producción, las relaciones de producción, el Poder y sus manifestaciones ideológicas.

¿Hay indígenas burgueses?, desde luego, tantos y en tanto nivel como hay miembros de otras “nacionalidades” o pueblos con actitud y mentalidad burguesa.

Ese es el caso de Pachakutik y uno de sus tantos engendros.

Causa estupor e indignación palpar la forma como pretenden manipular la conciencia de las masas al utilizar a un burgués vestido de indígena como candidato a la vicepresidencia para pretender que las masas campesinas vean en él a su legítimo representante. Y hay que entenderlo bien, no diferente hubiese sido si era binomio de Correa, Acosta o cualquier otro candidato a la presidencia.

“MIENTRAS HAYA CHICHA, BANDA Y BAILE LA COMUNA ESTA FELIZ”

Esta lacónica frase fue emitida por otra representante del “movimiento indígena” Lourdes Tibán, candidata a asambleísta por la “unión de las izquierdas” de Alberto Acosta. Evidencia la manera como estos dirigentes de Pachakutik replican la mentalidad del colonialismo y cómo estructuran en la conciencia de las masas la reproducción de las manifestaciones semi feudales, condición de oprobio, explotación y miseria de miles de campesinos pobres en el país.

¿Qué lección nos dejan estas dos experiencias de Tituaña y Tibán?. Que la ideología burguesa y semi feudal perviven en la mentalidad y comportamiento político de estos individuos y los representantes del viejo estado. Que su condición de campesinos “indígenas” es una posición subjetiva, que lo objetivo madura, se consolida como posición de clase y que en absoluto desde Pachakutik, Tibán, Auki Tituaña o cualquier representante cuyo espacio de movilidad política la recrea en el cretinismo parlamentario y electoral no coincide con los intereses de las masas campesinas por destruir la semi feudalidad, de los obreros por aniquilar el capitalismo burocrático y evidentemente en el seno del pueblo por infringir contundente la derrota al  imperialismo.

Una vez más se demuestra cuán caduca e inconsistente son los procesos electorales que emprenden la gran burguesía y los grandes terratenientes feudales para poder sostener desde el sistema de gobierno (democracia parlamentaria) el sistema de Estado (dictadura burgués-terrateniente).

Campesinos pobres identificados por su reivindicación más sentida como es la tenencia de la tierra. Obreros y trabajadores explotados cuya contradicción con el capitalismo se agudiza y debe ser dirimida socializando los medios de producción. Pueblo del Ecuador que demanda como reivindicación nacional derrotar y expulsar toda penetración imperialista en el país tiene la oportunidad una vez más de palpar cómo los procesos electorales sirven únicamente para reproducir el régimen de explotación y miseria, vía expedita del camino burocrático burgués-terrateniente.

La participación en las elecciones y su sainete circense no favorecen en absoluto a los intereses de los explotados, por el contrario viabiliza la perpetuación de un régimen que condena a la miseria, humillación y engaño a la clase y masas explotadas del Ecuador.

La vía electoral no nos aproxima y mucho menos nos posibilita conquistar el Poder

Asistir al proceso electoral y endosar las reivindicaciones de las masas a los partidos electoreros solo fortalece la democracia burguesa y sus anti históricos objetivos.

Hay que consolidar en el andar la consigna que todo revolucionario y comunista consecuente debe levantar, esgrimir y aplicar de manera creadora: NO VOTAR. 

·         Contra el engaño y traición del movimiento indigenista burgués: NO VOTAR
·        Contra la falsa ilusión constitucionalista de las elecciones burguesas: NO VOTAR.
·        Como un castigo ejemplificador a los miserables que trafican con la conciencia y miseria de nuestro pueblo: NO VOTAR
·        Contra el reformismo burgués del régimen fascista y corporativista de Correa: NO VOTAR
·        Contra la falsa posición revolucionaria de la “unidad de las izquierdas”: NO VOTAR
·       Contra el engaño de banqueros, empresarios, traficantes de tierras, Indigenistas burgueses, populistas: NO VOTAR
·         Por la necesidad de no renunciar a la urgencia de destruir el viejo poder burgués-terrateniente: NO VOTAR
·         Por la necesidad de avanzar en la Revolución de Nueva Democracia, la Guerra Popular como tránsito al SOCIALISMO: NO VOTAR.

NO VOTAR, FORTALECER LA ALIANZA OBRERO-CAMPESINA POR LA NUEVA DEMOCRACIA

LUCHAR CONTRA EL INDIGENISMO BURGUÉS ES LUCHAR CONTRA EL VIEJO ESTADO Y EL IMPERIALISMO

La semi feudalidad se nutre del indigenismo burgués

La tarea del campesinado es arrebatarles  violentamente la tierra a los grandes terratenientes feudales.
 Las elecciones son  para aquellos que trafican con las reivindicaciones de los campesinos pobres.

NI RAZAS, NI GÉNERO, LO QUE CUENTA ES LA CONDICIÓN DE CLASE Y EL ROL QUE JUGAMOS A FAVOR O EN CONTRA DE LA REVOLUCIÓN DEMOCRÁTICA DE NUEVO TIPO.

¡Salvo el poder todo es ilusión!

¡A CONSTRUIR LA REPÚBLICA POPULAR DEL ECUADOR!

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