lunes, 2 de julio de 2018

¡COMBATIR Y RESISTIR!


La manipulación de la información sobre los hechos suscitados en la frontera con Colombia (San Lorenzo, provincia de Esmeraldas) definitivamente le ha permitido al régimen entreguista de Moreno capitalizar la ayuda y colaboración del imperialismo yanqui en la lucha contra lo que ellos descaradamente llaman “combate al narcoterrorismo”.

La importancia que tiene la provincia de Esmeraldas para las transnacionales es relevante. La expectativa de ampliar las fronteras para la minería a gran escala es esencial. No diferente sucede con la producción del monocultivo de palma africana. Ampliar las fronteras agrícolas fortaleciendo posiciones de los grandes terratenientes, quienes se benefician directamente de las relaciones de producción semifeudales que establecen con los pequeños productores y los campesinos que ofertan su mano de obra en las grandes plantaciones (cuyos dueños son preponderantemente militares y policías en servicio activo y pasivo). Mucho más cuando éstos lucran de mejor manera al contar con la mano de obra de inmigrantes colombianos que venden su fuerza de trabajo hasta en un 50% menos que los trabajadores y campesinos ecuatorianos.

La frontera también posibilita otro aspecto de suma importancia. El manejo de los puertos como punto de partida de la cocaína a los EEUU (principal consumidor del mundo) y a Europa. Obviamente, no son los campesinos pobres, los cocaleros -de los dos lados de la frontera- quienes manejan este gran negocio; son las grandes empresas exportadoras quienes mimetizan la cocaína en sus exportaciones de banano, pescado, mariscos, frutas y consiguientemente quienes operan el circuito de la coca en proporciones desorbitantes, tanto así que comprometen los servicios de militares y policías en servicio activo quienes transportan la droga, la escoltan o alertan a los narcotraficantes para que puedan pasarla cuando tienen la certeza de que no habrá operativos de control. Entonces la disputa o contradicciones por el manejo de rutas se vuelve violenta, de todas formas, unos son los de este lado de la frontera, otros los de Colombia y así, sus vínculos con carteles internacionales hebra un tejido de violencia y terrorismo.

Bien lo dice el embajador de EEUU en el país: “Lo más importante, es mantener la protección a los inversionistas porque los que son nuevos virilizan la relación para atraer más inversiones”. También es eso, proteger a los empresarios, trasnacionales, terratenientes y obviamente, grandes exportadores, no importa si esa “protección”  sostiene depredación de la naturaleza, de sus recursos, de sostener añejas relaciones de producción, alta concentración de la tierra, o si se profundiza la semifeudalidad, nuestra condición de semicolonia, si seguimos rayando sobre el extractivismo o el monocultivo, lo que se trata es de defender los capitales internacionales sobre los intereses del país y, en él, de las grandes mayorías.

De que en la frontera hay grupos disidentes de las FARC, hay. Y ya hemos asumido posición ante esta corriente armada que por un lado capituló y que, por otra, no encuentra el sustento ideológico correcto para asumir su responsabilidad ante y con el pueblo en el necesario proceso de la revolución democrática de nuevo tipo.

Sumada a esta presencia se encuentran las organizaciones paramilitares que se movilizan de los dos lados de la frontera y que sin lugar a dudas son quienes espolean la violencia de manera más virulenta, en esa medida le es fácil al régimen narco paramilitar de Santos y al régimen entreguista y mamarracho de Moreno, estigmatizar todo aquello que de una u otra manera representa organización y lucha del pueblo en contra de la miseria y de los desafueros de militares, paramilitares (y sus aliados, los narcoterroristas) como terrorismo, narcoterrorismo, subversivos, etc. Con ese argumento se militariza la frontera para desatar una campaña represiva de puerta a puerta en contra de los mineros artesanales y las masas campesinas pobres de Esmeraldas, Imbabura, Carchi y Sucumbíos.

Hoy la estrategia apunta a apoyarse también en la vieja propuesta imperialista de asistencia en los focos de mayor contradicción. De hecho, el plan del régimen (una nueva cruzada de Alianza para el Progreso) involucra a la iglesia, ONG´s, la empresa privada, el Estado, la ayuda extranjera, para que intervengan en la zona en tensión y desplieguen proyectos asistencialistas o “cultivar almas” desde la perspectiva religiosa; espolear la inversión estatal, etc., mientras que por otro lado opera el fortalecimiento de la inteligencia militar, equipamiento de FFAA y policía, y, desde luego, el copamiento o militarización absoluta de la región.

Esta estrategia de asistencialismo va de la mano del discurso institucional. “Defender la paz”, “no a los violentos”. Es más, la reacción ha acuñado ese recurso mediático de Reagan de “lucha en contra del narcotráfico”, sumado al de lucha en contra del terrorismo que es lo que va a seguir rumiando el imperialismo y los gobiernos títeres de nuestros países con la complicidad de la prensa burguesa para justificar lo injustificable.

“Hay violencia porque las comunidades no son atendidas por el Estado”, dicen militares, curas y autoridades gubernamentales. Fatuos, no basta, porque primeramente no podrán cubrir los requerimientos de pueblos que viven en condiciones muy próximas a la comunidad primitiva. Segundo, porque las cosas no se solucionan con puentes, luz, comunicación, vías, etc., ya que ahí está metido lo más rancio y pútrido de los terratenientes del país, los empresarios más corruptos y descarados que la burguesía puede generar; FFAA y policía que destilan pus en todos sus órdenes y estamentos, solo equiparable a la de Colombia, y una población de elementos violentos al servicio de empresarios, militares y terratenientes tanto del Ecuador como de Colombia, que han generado un tejido económico y político corporativo, cuyo poder tiene el sustento o respaldo estatal.

Pero el problema es mayor aún, son provincias, (particularmente la de Esmeraldas) donde las relaciones de producción son feudales y semifeudales, es más, muchísimos miembros de la población AWA son sometidos a condiciones y relaciones de producción esclavistas, literalmente, y no por que pongan alumbrado público, vías, etc., las cosas van a cambiar, porque ahí, como en el resto del país, el problema es estructural.

La desinformación ha llegado a tales niveles que quieren simplificar el problema en la presencia de “Guacho” y su grupo guerrillero; pretenden fijarnos en eso y que miremos al otro lado cuando desde hace años, mucho antes de los atentados en San Lorenzo, las hienas de la reacción de las FFAA perseguían y capturaban a mineros artesanales,  les incautaban sus instrumentos de trabajo, entre esos, algunas excavadoras que contrataban entre muchísimos mineros para poder realizar sus labores. La respuesta de las FFAA: dramática, las volaban con explosivos, las incendiaban, de igual manera procedían con sus campamentos. Posteriormente detenían a los mineros para someterlos a sendos juicios y con ellos a largas condenas. Terrorismo de Estado en su máxima expresión.

Este aborrecible y pragmática respuesta era celebrada no solo por las grandes empresas mineras, la burguesía, sino por la izquierda boba que vive obnubilada con el ecologismo burgués e incapaz de entender la dinámica del campesinado pobre que cíclicamente busca mejorar sus míseros ingresos y diversifica sus actividades laborales.

 Hoy los militares siguen el hilo, destruyen las viviendas de aquellos campesinos que hoy persiguen por terrorismo, estos miserables son copia y calco de lo que hace el sionismo en Palestina, destruir las viviendas de los combatientes como un acto de venganza estatal. ¿Qué diferencia hay en relación en cómo han venido tratando a los campesinos y mineros pobres y a los guerrilleros? NINGUNA. Ahí opera eso, terrorismo estatal, desalojos, expulsión de tierras, criminalización del trabajo, de la protesta, de la resistencia.

La presencia de nerviosos militares artillados hasta los dientes, reprime e intimida a la población campesina. Son tan cobardes que hoy en día tener un celular en la frontera es un delito, los requisan (¿?).  Promueven la descomposición social, estimulan la prostitución, la venta y consumo de drogas y bebidas alcohólicas.

De todas maneras, las masas se da modos para ofrecer resistencia aún en condiciones difíciles, esto en medio de una impresionante desproporción en cuanto a medios.

En días pasados tres nuevas bombas colocadas en la vía a San Lorenzo fueron desactivadas por efectivos del ejército. Ya no comentan, las noticias ya no hablan de eso, la estrategia es esa, minimizar las acciones de resistencia para mostrar un falso control en la región.

En estos días el embajador de los EEUU en el país, Tod Chapman manifestaba sobre la importancia estratégica que ha cobrado la relación entre los dos países.” En algunos temas como la seguridad, de información e inteligencia es importante para restablecer la confianza (…) Por eso queremos cooperar con el Gobierno de Ecuador, siempre trabajamos en los intereses mutuos y tenemos una responsabilidad compartida de prevenir la entrada de drogas a EE.UU. y también a Ecuador”.

Entonces con todo eso, sumado a la visita del vicepresidente de los EEUU se nos viene nuevamente la base gringa al país, aunque hay que decirlo, no les hace falta, tienen acá unas FFAA títeres, que son entrenadas y armadas por tropas imperialistas.

Los nuevos idilios entre EEUU y el gobierno ecuatoriano va más allá. “También tiene mucha relevancia con la estabilidad regional porque el proceso de paz en Colombia necesita continuar. Todos sabemos que el narcotráfico es el que sustenta el terrorismo que está causando tantos problemas, por eso y otros motivos, es importante que esa cooperación siga adelante”. Y es que esas son las razones del por qué el triunfo de Duque en Colombia y su nuevo rol, lacayo del imperialismo, precisamente para interferir en Venezuela, Ecuador, Perú y obviamente, el porqué del ingreso de Colombia a OTAN y las tremendas repercusiones que tiene esto para Latinoamérica.

Hay que fortalecer la organización popular, campesina, de los trabajadores explotados en el país, pero sobre todo en la frontera con Colombia que es dónde se ha trasladado el centro de gravedad de las contradicciones entre masas explotadas y la alianza tripartita del viejo Estado de Ecuador, de Colombia y el Imperialismo.

Hay que elevar las luchas de las masas campesinas a la resistencia, y si es armada, mejor, de todas formas, el enemigo del pueblo debe entender que ahí, masas sumisas no encontrará, que, por el contrario, un vórtice de fuego se contrapondrá a la declaratoria de guerra que ha realizado la reacción y el imperialismo contra el pueblo.

¡ALTO A LA PERSECUCIÓN Y REPRESIÓN DEL PUEBLO EN LA FRONTERA!

¡NO A LA MILITARIZACIÓN!

¡NO A LA PRESENCIA YANKEE EN EL PAÍS!

¡FUERA DE LA FRONTERA Y DEL PAÍSES ASESORES MILITARES YANKEES!

¡SI A LA RESISTENCIA!


jueves, 3 de mayo de 2018

¡VIVA EL 1 DE MAYO CLASISTA, ANTIIMPERIALISTA Y REVOLUCIONARIO!



El, 1 de mayo, el proletariado y pueblo del Ecuador conmemoró el día del trabajador explotado, consiente y combativo.

Lo hemos hecho precisamente en medio de la más profunda crisis del imperialismo que agobiado genera intervenciones armadas, invasiones, espolea conflictos regionales, todo con un solo objetivo, propiciar la repartija de las naciones oprimidas para retardar su bancarrota total.

Pero también lo hemos hecho recordado a los mártires de Chicago, a los trabajadores masacrados el 15 de noviembre de 1922 en Guayaquil; a los trabajadores del campo y la ciudad que han puesto su cuota de vida por arrancarle conquistas al viejo estado, a la gran burguesía y a los grandes terratenientes. A todos los trabajadores del Ecuador y el mundo que han entregado generosamente su sangre por la conquista del poder, que es en verdad el objetivo central de la clase obrera, la conquista del poder para el proletariado en ese inevitable tránsito al socialismo y la dictadura del proletariado.


Pero en medio de este contexto crecemos, combatimos, fortalecemos la organización. Nuevos sindicatos bajo correcta línea ideológica se suman al Frente de Defensa de los Trabajadores; y con ellos, la lucha crece. Precisamente cuando el régimen comprador de Moreno con el falso cuento de combatir a la disidencia de las FARC, al narcotráfico, al terrorismo, ha declarado la guerra al elemento consiente de la clase, del pueblo, de  los campesinos y mineros pobres; a los comunistas que bregamos por la transformación revolucionaria del país, quienes, a pesar del embate, le hemos salimos al paso con este hermoso, combativo y decidido ejemplo de los alcances que tiene la organización comunista en el país, y no solo eso, sino que asumimos el reto de confrontar en todos los planos su política de terror, persecución, falsos atentados, a su alto mando de las fuerzas armadas y policía ahogados en la más grande corrupción institucional, ligados a los grandes carteles del narcoterrorismo que son quienes han contaminado la actividad económica del país que por sí ya es raquítica y ambigua.

El sistema represivo del viejo Estado burgués-terrateniente, no solo que ha activado a todo el aparato represivo, sino que se ha dado modos de incorporar a ese sistema corporativo, a las autoridades burocráticas, funcionarios públicos, empleados títeres de la patronal, quienes en un ridículo acto de intimidación y pesquisa, se dedicaban a tomar fotos y nota de los trabajadores que se pronunciaban en contra del régimen, del estado, del imperialismo; por mejoras salariales, estabilidad laboral, no precarización laboral, empleo, desmilitarización de la provincia de Esmeraldas, etc.,


Nada pudo opacar la marcha que armadas con tremolantes banderas rojas con el sol, la hoz y el martillo como muestra de su identidad ideológica, se fundieron en una gran marea roja que copó las calles de la ciudad de Ibarra.

De igual manera hizo presencia un destacamento del Movimiento Femenino, los Guarias Rojos, que, en un inusitado acto, se tomaron el principal monumento de la ciudad (obelisco) para volverlo rojo, luminoso, conmemorando los 200 años del natalicio de Marx. ¡Cuánta gloria! 






Explosivos caseros retumbaron en la ciudad anunciando el paso decidido del proletariado, petardos, bengalas, todo un despliegue de creatividad que hizo de este primero de mayo, un acto diferente, un campanazo que convoca a la organización, a la movilización, a la lucha, a lo que aún está por venir.
No diferente fue en Quito, donde un grupo compacto de los trabajadores de la salud, manteniendo independencia de clase, también hizo lo suyo con el soporte de un destacamento de comunistas que le imprimieron sello de clase, y con ello, lucha en contra del revisionismo y del oportunismo.

Ha sido una marcha diferente. Siguiendo el hilo a la conmemoración del natalicio del gran maestro Karl Marx, se lanzó en periódico LA NUEVA DEMOCRACIA con todo su contenido popular, democrático y antiimperialista, un nuevo instrumento de lucha da clase, de los campesinos y demás masas pobres y explotadas. 
   
                                                                                           
           
El proletariado y pueblo del Ecuador, extiende su rojo saludo internacionalista al proletariado internacional, a los partidos, organizaciones, frentes marxistas-leninistas-maoístas que apuran esfuerzos por madurar la organización y desatar la guerra popular en sus países; a los camaradas que en la India, Filipinas, Turquía y el Perú sostienen y desarrollan guerra popular; al pensamiento Gonzalo, al presidente Gonzalo, a los hombres y mujeres sencillos hijos del pueblo que aún están convencidos de que nada es imposible para quién se atreve a conquistar las alturas.



¡VIVA EL 1 DE MAYO DE CLASISTA, ANTIIMPERIALISTA Y REVOLUCIONARIO!

¡VIVA LOS 200 AÑOS DEL ANIVERSARIO NATALICIO DE KARL MARX!

¡VIVA LA IDEOLOGÍA TODOPODEROSA DEL PROLETARIADO, EL MARXISMO-LENINISMO-MAOÍSMO!

¡VIVA EL PENSAMIENTO GONZALO!

¡VIVA LA GUERRA POPULAR EN LA INDIA, FILIPINAS, TURQUIÍA Y PERÚ!

¡VIVA LA DURA BREGA DE LOS PARTIDOS COMUNISTAS DE NUEVO TIPO QUE PREPARAN LA GUERRA POPULAR!

¡MUERTE AL IMPERIALISMO, APLASTAR AL REVISIONISMO!

¡VIVA EL SINDICALISMO ROJO, DE CLASE!

jueves, 19 de abril de 2018

LA OSCURA MANO DEL IMPERIALISMO YANQUI EN EL CONFLICTO DE LA FRONTERA NORTE



Fueron ejecutados los tres periodistas secuestrados por un frente de las FARC en la frontera colombo-ecuatoriana.

Mucho se ha dicho al respecto, sobre todo desde la perspectiva del viejo estado que se ha ensañado con el tema, de todas formas, la lógica en el manejo de la información está determinado por el control que tienen las clases dominantes de los medios de comunicación. Las noticias, los hechos, pero sobre todo los fundamentos de los mismos son manipulados, tergiversados, con la finalidad de sostener los intereses del imperialismo y de sus testaferros en el país.

Hace rato que el imperialismo “metió mano” en el Ecuador. La presencia de esta monstruo data de fines del siglo XIX, y debemos decirlo con dolor y rabia, desde ahí se han quedado, no ha salido, y hasta la fecha, poco es lo que hemos hecho en términos objetivos para destruirlo y/o expulsarlo.

Hoy, a propósito del atentado al cuartel de policía en San Lorenzo el 27 de enero del año en curso, el régimen comprador y entreguista de Moreno, inmediatamente pidió ayuda a los EEUU para que colabore militarmente en la investigación de los hechos y delinear estrategias de acción en la lucha a la que ellos, la reacción, llaman: combate a muerte al narcoterrorismo.

Para este propósito arribó al país un equipo del FBI que imperativamente ha estado asesorando a Moreno sobre cómo llevar a cabo la crisis generada en la frontera.

Después de la emboscada con explosivos a una patrulla de infantería de marina, en la que murieron 4 militares y una docena de heridos, vino al país el jefe del comando sur de los EEUU. Posteriormente, un equipo de periodistas (trabajadores de comunicación) fueron enviados por sus patronos de El Comercio, el medio más reaccionario, pro imperialista y anti popular que existe en el país, a que cubran las noticias en el mismo escenario del conflicto, la población fronteriza de Mataje. Arriesgaron la vida de estos trabajadores por conseguir primicias y poder tener insumos para manipular y vender la noticia de mayor y mejor manera.

En su traslado a dicha comunidad los periodistas fueron secuestrados por personas no identificadas, no obstante, la prensa y otras fuentes señalan a miembros del Frente “Oliver Sinistierra” como los autores de la forzada retención.

En el curso de las negociaciones entre los captores y el gobierno de Moreno, se planteó el despeje de la zona, el no realizar operaciones militares que apunten al rescate de los retenidos y la liberación de tres integrantes de ese frente hoy detenidos en las cárceles del país.

Por el elemental hecho de que quién manejó la crisis no fue Moreno, sino los EEUU a través del FBI y su ya conocida política de “no negociar con terroristas”, el gobierno de Moreno intentó engañar a sus interlocutores en la negociación aduciendo que se encontraban buscando los mecanismos legales para liberar a los presos, mientras avanzaba en trabajos de inteligencia y apretaban el cerco a los captores con una fuerza conjunta del ejército colombiano y ecuatoriano.
Obviamente la operación falló, y la respuesta fue inmediata y contundente. Un escenario de guerra tiene lecturas y respuestas diferentes. Los tres periodistas fueron ejecutados, y sobre el cadáver de esos trabajadores, la reacción ha levantado toda una campaña de prensa para condenar no solo el acto, sino fortalecer la propuesta de RETORNO DE LA BASE YANQUIS AL PAÍS que al parecer es el fin último de toda esta trama.

Es decir, la muerte de los periodistas y los sucesos de la frontera van dando frutos, se manifiestan en la mayor corporativización, militarización y reaccionarización del viejo estado en el país, particularmente en las provincias de la frontera donde la miseria se manifiesta –entre otras cosas- en las condiciones furtivas que se desarrolla el comercio. Los pequeños contrabandistas  son tratados como una verdadera peste a quienes se les quita sus mercaderías cuyos valores rara vez sobrepasan los 300 dólares; los mineros artesanales que son perseguidos, agredidos, encarcelados y sus insumos de trabajo dinamitados precisamente por los infantes de marina, rambos de papel que exponen sus bravuconadas violentas con artesanos indefensos; la miseria en la que viven los campesinos que al no tener tierra terminan entregando su fuerza de trabajo a los grandes terratenientes, y no pocos que emigran cíclicamente a Colombia a trabajar en las plantaciones de coca, definitivamente, una región donde se exponen las más añejas relaciones de producción y con ellas, la mayor exposición de la lucha de clases en niveles ya combativos.

Pero no solo eso, la DEA, FBI, la Interpol, Ameripol, Europol, están aquí (conforme lo señala el ministro del interior). Y “muy comedidos”, los EEUU, México, España, Estados Unidos, Gran Bretaña, China y Francia, están apoyando con su asesoría en la lucha antiterrorista en el país.

Cuanta fatuidad y miseria del gobierno. Basta ver que en Colombia existen 7 bases militares gringas y el narcotráfico no ha parado, en absoluto, Colombia sigue siendo el principal productor de coca y cocaína; ni siquiera a la reacción le ha servido para detener o neutralizar a la insurgencia de ese país, sin embargo, Moreno tiene sueños de perro, aspira tenerlos más consolidados en el país no solo en términos económicos, políticos, sino militarmente.

Entonces las cosas son claras. El régimen trafica con muertos para sus nefastos propósitos. El Frente Oliver Sinistierra también se equivoca, una cosa es tomar militares, policías, periodistas, empresarios, terratenientes, gringos, como prisioneros, otra cosa es tomar hombres y mujeres del pueblo para negociar.

¿Cruento?, ¿temerario?, posiblemente. Es un escenario difícil, pero no lo es más de aquello que confrontan todos los días nuestro pueblo envuelto en esa violencia sistemática que preña la miseria, hambre, desesperación, antes no expuesta por los medios porque no resulta funcional para la estadística gubernamental o sencillamente para vender la artesanal idea de que el Ecuador “es una isla de paz” y que su músculo económico es esencialmente turístico.

¿Cruento?, ¿temerario?, posiblemente. Pero así ha sido siempre, desde la división de la sociedad en clases, y recurrir a la violencia; una, liberadora, ha sido la constante de los desposeídos, oprimidos y explotados; la otra, la violencia reaccionaria, a la que ha recurrido las clases opresoras, dominantes, para detentar el poder.

Esto hay que tener claro, sin cuota de sangre, no hay poder, esa es una realidad y necesidad insoslayable. Quién esté claro de esta ley de la lucha de clases sabrá qué hacer y asumir su responsabilidad, del lado del pueblo o de sus verdugos. Es una lucha a muerte y evitarla, no es una opción.

Hoy se ha generado en el país un comportamiento que crece como una bola de nieve; xenofobia al afro descendiente y a los colombianos. Tanto así que Moreno dice que el jefe guerrillero es colombiano, mientras que su homólogo sostiene que es ecuatoriano. En verdad, una discusión bizantina por demás absurda.

Pero este es un aspecto de los sucesos en la frontera. Hay otros. Por ejemplo, la permanente lucha entre distintas fracciones de grupos que aliados a los carteles mexicanos tratan de posicionarse en la zona y que ha sumido a las poblaciones de la frontera en una violencia cruenta que solo y únicamente ahora que fueron ejecutados los periodistas son visibilizadas por el país y el gobierno.

Otra de las cosas que no dicen es que, en las regiones de frontera, altos mandos policiales y militares son parte del tejido del narco tráfico, ya sea en la cadena de traslado de la droga, protección a determinados grupos, almacenamientos del alcaloide y, obviamente, como informantes que alertan, a estos carteles, de los operativos policiales. Las mismas fuentes de prensa reaccionarias permanentemente dan cuenta de oficiales, miembros de las FFAA y policía son capturados por sus vínculos con el narcoterrorismo.

Otra cosa que no dicen es que miembros en servicio activo y pasivo de la policía y de las FFAA, aprovechando sus vínculos con narco paramilitares que pululan en Esmeraldas, desplazaron campesinos y se posicionaron sobre sus tierras, les obligaron a venderlas a precio de gallina flaca para devenir en grandes terratenientes cuya actividad productiva es la palma africana, producción de aceite; empresas turísticas, hotelera, camaronera, etc., verdaderos parapetos para la concentración de droga, lavado de activos, etc.

En la otra colina, un grupo de gente que converge en un escenario campesino profundamente deprimido, agobiado por los niveles de pauperización social en la que se debaten, y hoy en día perseguidos y estigmatizados como narcoterroristas.

Como novedad para el país, el gobierno sale a manifestar que en Mataje y demás poblaciones ubicadas a lo largo del cordón fronterizo no tienen servicios elementales, que hay desnutrición, hambre, y que la respuesta al conflicto desatado debe ser integral, con asistencia social, inteligencia y presencia militar apoyada por los EEUU (general retirado Paco Moncayo, asesor de Moreno). Bajo esa lógica, en todos los cantones, parroquias y comunidades a lo largo y ancho del país habrá que dar de baja a militares y periodistas para que sean atendidos en sus más elementales requerimientos (¿).

 ¡Una estupidez!

Hoy las FFAA andan dando golpes de ciego. Detienen a campesinos pobres porque tienen celulares en una zona donde la única comunicación es esa. Detienen a campesinos pobres porque en media selva tienen escopetas de cartucho (artesanales) que utilizan para cazar animales del campo, única y solo única forma de acceder eventualmente a una dieta cárnica. Capturan a campesinos porque les encuentran dos o tres botellas de licor. Quién puede entender la manera cómo quieren justificar su torpeza evidenciada en la diferencia que hay en capturar, secuestrar a combatientes populares, torturarlos, asesinarlos; hostigar a todos quienes de una u otra manera manifiestan su descontento con el Estado, las clases dominantes y el imperialismo, y otra es confrontar a masas, mucho menos a las de Esmeraldas, que viven en condiciones tremendamente críticas, que no todas están alineadas con el narcotráfico, con el paramilitarismo o la guerrilla de Colombia, sino también alineadas con la lucha de clases en el país y el decidido esfuerzo por elevarla a guerra popular.

Entonces, ahora en la frontera todos son narcoterroristas, y la declaratoria de guerra del gobierno es clara y delimita los campos de manera más precisa.

Condenamos la militarización de la frontera. Alertamos a las masas del proceso de persecución al que están siendo sometidos los campesinos pobres que históricamente ha luchado en contra de la agresión por parte de los militares y policías dueños del 90% de las grandes haciendas palmicultoras utilizadas para concentrar la tierra, lavar dinero de la droga y utilizarlas como base para la exportación de cocaína; la sistemática persecución y satanización de los mineros artesanales por parte del estado aliado a grupos paramilitares de Colombia que tratan de tener control sobre la producción artesanal de oro, su comercialización en condiciones de total perjuicio y explotación de los trabajadores.

Condénanos la persecución a los campesinos pobres a quienes se trata de vincular con los últimos actos de violencia en la frontera sin ningún fundamento legal.

Condenamos al revisionismo y al oportunismo de la izquierda del país que acongojada y sumida en sentimentalismos pequeñoburgueses respalda al régimen comprador y reaccionario de Moreno; ahora, piden “justicia”, sanción a los violentos, llaman a “defender la paz” burgués-terrateniente en las calles. ¡miserables!

Nos solidarizamos militantemente con los campesinos pobres y sometidos a la ley marcial que han sido aherrojados a sus precarias viviendas sin poder trabajar para mediosubsistir.

Declaramos públicamente que otro de los grandes errores que potencialmente está por cometer en régimen de Moreno será seguir permitiendo la entrada de fuerzas imperialistas extranjeras a meter mano en el país. La clara intención del régimen de permitir la reapertura de la base militar yanqui en el país desde ya pende como una espada de Damocles sobre la cabeza de Moreno.

Convocamos a nuestro pueblo a desenmascarar la campaña propagandística que apunta a vendernos la idea de que la violencia “viene del norte”; que con la muerte de Wacho “recobraremos la paz”. Hay que desenmascarar al régimen  cómo  viralizó el conflicto en la frontera para justificar las bases gringas en el país; estos días metiendo un ingrediente más a su cortina de humo, difundir la denuncia de que Correa fue financiado por las FARC para la campaña presidencia, aspecto que más allá de que pueda o no ser cierto, son cañonazos de pólvora mojada que le ha permitido manejar la implementación de  medidas económicas sin encontrar mayor resistencia por parte de las masas y estrechar lazos íntimos con el imperialismo yanqui.

Y es que esto no viene solo. El régimen acaba de anunciar que ya no será garante de las negociaciones de paz con el ELN en territorio ecuatoriano. Por un lado, bien, que el revisionismo armado vaya a otro lado a sostener su perorata de la desmovilización, capitulación y elogios a la paz burguesa, pero lo central acá es que esta decisión de Moreno responde a la cuota que debe entregarle al imperialismo yanqui para que pueda auxiliarlo en una crisis política y militar de bajo perfil que ha logrado poner de rodillas a la reacción y al gobierno.

No todo lo que brilla es oro, no todo lo que lucha es narcotráfico.

En estas provincias de Esmeraldas, Imbabura, Carchi y Sucumbíos es donde las condiciones objetivas y subjetivas para la revolución ha madurado de manera importante. Que quienes luchan en este escenario geográfico-social son hijos del pueblo que eventualmente, ante la aun limitada presencia de dirección ideológica correcta, buscan canalizar sus aspiraciones y vocación de lucha en organizaciones armadas que no coinciden con sus verdaderos propósitos.

De todas formas, la gran ofensiva del imperialismo y del viejo estado burgués-terrateniente no nos arredra, no nos sacarán del camino, imposible lo hagan, la clase y las masas son el nervio que potencia nuestra determinación de conquistar el cielo. Y precisamente ahora, con estos últimos acontecimientos tenemos una clara lectura de cómo, en qué condiciones, con qué aliados, con qué vehículos, estrategias, tácticas, está dispuesto el viejo estado defender sus intereses, su añejo y pútrido poder. De que va a ser duro, va a ser duro. De que va a ser cruento, va a ser cruento, de hecho, la línea, la hoja de ruta ya está trazada, y está bien, la aceptamos, también estamos claros de eso, sin violencia revolucionaria, sin destrucción para construir, nada se podrá conquistar.

¡BASTA A LA PERSECUCIÓN DE CAMPESINOS POBRES EN LA FRONTERA!

¡ABAJO LA PATRAÑA GUBERNAMENTAL QUE CON HUMO QUIERE TAPAR LAS PROTERVAS MEDIDAS ECONÓMICAS!

¡ABAJO LA PATRAÑA GUBERNAMENTAL QUE EN COMPLICIDAD CON LAS CLASES DOMINANTES Y EL IMPERIALISMO ESTAN CREANDO LAS CONDICIONES PÚBLICAS PARA LA INSTALACIÓN DE BASES YANQUIS EN EL PAÍS!

¡A DESENMASCARAR Y COMBATIR AL REVISIONISMO QUE HOY SE HA SACADO LA CARETA EN DEFENSA DEL VIEJO ESTADO Y LA FALSA PAZ BURGUÉS-TERRATENIENTE!

¡NADA HAREMOS SINO COMBATIMOS Y APLASTAMOS AL REVISIONISMO!

¡GRINGOS, GO HOME!

¡VIVA EL MARXISMO-LENINISMO-MAOÍSMO!

viernes, 13 de abril de 2018

PARA EL IMPERIALISMO, TODO PARA LA GRAN BURGUESÍA Y GRANDES TERRATENIENTES, NADA, SALVO MISERIA PARA EL PUEBLO



Cuando nos referimos al imperialismo, la gran burguesía y a los grandes terratenientes, lo hacemos pensando en la estructura de poder que tiene el capitalismo burocrático en el país.

Somos un país semicolonial, fundamentalmente del imperialismo yanqui, empero, eso no quiere decir que éste no tenga pugna con potras expresiones del imperialismo que mantienen vivas sus expectativas de incurrir o someter al país. China, Rusia, hacen lo suyo por disputar nuestros territorios, pero aún está claro que son los EEUU lo que tienen hegemonía en la región y muy particularmente en nuestro país.

No diferente pasa con la gran burguesía. Tanto la burguesía compradora como la burocrática coluden, pero también pugnan. El actual escenario político del país refleja esa gran verdad, colusión y pugna. Si bien es cierto la tendencia histórica en el manejo del viejo estado ha estado en las manos de la burguesía burocrática, hoy la burguesía compradora va marcando el derrotero al haber instrumentalizado a la estructura del gobierno anterior para mudar al servicio de la burguesía compradora en un acto desesperado por imprimir otra variante en el proceso de salvataje y reactivación del capitalismo burocrático.

De hecho, ya lo veníamos diciendo, si el régimen de Correa era la más clara expresión de la burguesía burocrática, o por lo menos servil a esta fracción de la gran burguesía, Moreno, aun conservando parte de ese anémico discurso revolucionario, ha devenido de manera clara y palmaria en servil a la burguesía compradora y ajustándose abiertamente a esa corriente latinoamericana que busca “neutralizar” a los gobiernos adscritos al mal llamado socialismo del siglo XXI.

El 2 de abril de 2018, Moreno, amparado en una verborrea patológica  soltaba la perorata de que no iba a generar medidas de impacto para el pueblo, que las medidas tomadas nada tenían que ver con un “paquetazo” (medidas de shock como el alza de combustibles), que por el contrario, se trataba de un “Programa Económico de Estabilización Fiscal y Reactivación Productiva”, que tiene  cuatro ejes y 14 medidas y acciones de política económica”:

Ø  Reducir el déficit fiscal del 5.64% en el 2018 al 2.47% en el 2021
Ø  Reducción anual del gasto del Estado en 1.000 millones de USD por año
Ø  El incremento temporal de techos arancelarios para bienes de consumo
Ø  Amnistía tributaria para pequeñas, medianas y grandes empresas y en plazos diferenciados
Ø  Eliminación gradual del Impuesto a la Salida de Divisas (ISD)
Ø  Un programa de exenciones tributarias para las nuevas inversiones
Ø  Renegociación de la deuda externa
Ø  Flexibilización laboral
Ø  Eliminación del anticipo al impuesto a la renta
Ø  Consolidación de las Alianzas Público-Privadas para varios sectores económicos
Ø  Liberalización de la balanza de capital por la vía de la apertura a la banca financiera transnacional; y,
Ø  Impulso al fomento de la economía popular y solidaria.

Es obvio que a pesar de que Moreno habla de que el plan económico de su gobierno es “revolucionario”, “diferente”, se olvida que su mordaz estructura ya tiene antecedente en el régimen de Sixto Durán Ballén, fiel y conspicuo representante de la burguesía compradora que entre 1992 y 1996 aplicó un programa igual, cuyo centro era “achicar el tamaño del estado” y dar rol más protagónico a la empresa privada.

Hoy en día este esperpento de revolucionario y su equipo económico, cobijados en esa falsa niebla del conflicto en la frontera, se atreven una vez más a golpear a las masas pobres, explotadas, oprimidas, para entregar todo al imperialismo, a las grandes transnacionales, a la gran burguesía y a los grandes terratenientes.

Todo para la reacción, nada para el pueblo, parece ser la consigna manejada con eufemismos.
Si bien es cierto Moreno dice que parte del proceso de achicar el tamaño del Estado necesariamente compromete la venta de las empresas del Estado y de los sectores estratégicos, lo que se guarda bajo el sobaco es que tiene bien claro que no es precisamente la gran burguesía  la que esté en capacidad de comprar directamente esas empresas o  participar como socios en el sector estratégico, sino que será el imperialismo quien terminará haciéndose –de manera directa- de lo que hasta aquí han dejado bajo cobertura estatal.

Sin lugar a dudas estas medidas convierten a los grandes empresarios en el centro de gravedad de la llamada reactivación económica.

Es precisamente este sector el más beneficiado con las medidas económicas, de hecho, al unísono, banqueros, grandes comerciantes, terratenientes, saludan las medidas.

Y es que se demasiado obvio. Amnistía tributaria, una vez más. El beneficio para pequeña y mediana empresa es irrelevante en relación al impacto que tienen sus aportaciones al PIB. Por el contrario, para los grandes empresarios la amnistía viene a significar tanto como lo que pretende ahorrar con la llamada reducción del tamaño del estado.

De igual manera, es evidente que Moreno se puso de rodillas ante los banqueros y grandes importadores que permanentemente bregaban por la eliminación del impuesto a la salida de capitales generando un riesgo tremendo a la liquidez monetaria, además que contraría el trillado discurso de cooptar divisas extranjeras mientras los importadores, exportadores y banqueros hacen lo imposible por sacar sus capitales a los paraísos financieros.

Pero esto no viene solo, los empresarios lo quieren todo, y parte de ese todo es la llamada flexibilización laboral que ya tuvo su “bonanza” con Correa que permitió la subsistencia de la tercerización laboral con eufemismos tramposos. Hoy no, Moreno va de frente, la flexibilización se viene con contratación por horas, eliminación de conquistas laborales como la seguridad social, horas extras, sobre sueldos, vacaciones; contratación bajo la figura de prestación de servicios profesionales que precariza la vida de los trabajadores al no contar sino con el salario y ningún otro beneficio de ley.

Obviamente, los empresarios ganarán más, sobre todo en la medida que bajo esta figura se espolea comportamientos como el clientelismo, la servidumbre, semi servidumbre, expresiones típicas de la semifeudalidad.

En el campo las cosas están definidas. La llamada flexibilización laboral sumirá a las masas campesinas a relaciones de producción cada vez más deprimidas. Si hoy un campesino gana por horas, con aperos rudimentarios, extensión de la jornada laboral, mala alimentación y diversificando sus actividades agrícolas a las de servidumbre; con la medida se fortalecerá figuras que aún subsisten  en el país como el huasipungo, “al partir”, sobre todo en las provincias fronterizas de Esmeraldas y Carchi, hoy militarizadas bajo pretexto de presencia guerrillera, narcotráfico, terrorismo, contrabando y otras diatribas más.

La reducción del gasto estatal por mil millones anuales se ve venir no necesariamente en el cierre de algunas subsecretarías o ministerios, en el despido de 5 o 6 mil burócratas, que evidentemente pasarán a la desocupación, sino en la reducción en la inversión social, es decir, menos inversión en salud, vivienda, infraestructura social, vialidad, etc., mucho menos cuando la reducción del “tamaño del estado” además de que se invierta menos en las masas lo que busca es reducir o liberar el limitado control que tiene éste en la política, pero sobre todo, en la economía, donde la danza de los banqueros, de los importadores y los agro exportadores tendrá su festín aparte.

Todas estas políticas del régimen de Moreno, se presentan en un contexto internacional complejo, sobre todo en Medio Oriente, o en América, donde al reposicionamiento del imperialismo yanqui al parecer se va consolidando ante la bancarrota del revisionismo y corrientes como el Alba, el bolivianismo y el socialismo del siglo XXI.

Igual, en un contexto creado por el imperialismo y la reacción en la frontera, un verdadero escenario de guerra, ha determinado su militarización, ha constreñido el ya precario movimiento económico de los pequeños comerciantes agrícolas, mineros artesanales y masas en general so pretexto de la lucha en contra del narcotráfico y el terrorismo. Una verdadera cortina de humo que en alguna medida ha logrado palear o menguar la respuesta popular a las medidas económicas y sobre todo al nuevo posicionamiento del imperialismo en el país al que se le añade la progresiva intervención militar con asesores y bases extranjeras en territorio ecuatoriano.

Es importante también no olvidar que ha sido precisamente los sectores más recalcitrantes del revisionismo quienes han sostenido al régimen comprador de Moreno.

Combatimos, o nos morimos de hambre. Combatimos, o todos pasamos a la precarización laboral. Combatimos, o el FBI y la ayuda militar imperialista se quedarán puertas adentro. Combatimos, o seguiremos engañados por la izquierda electorera, oportunista y revisionista. Combatimos, o nuestro silencio y pusilanimidad nos colocará en calidad cómplices de nuestros verdugos.

¡SOLO CON LUCHA DERROTAREMOS A ESTE RÉGIMEN ENTREGUISTA Y HAMBREADOR!
¡HOY MÁS QUE NUNCA DEBEMOS PRECIPITAR Y FORTALECER LAS CONDICIONES PARA DESATAR GUERRA POPULAR!
¡SI NO COMBATIMOS AL REVISIONISMO, NADA HABREMOS HECHO!
GRINGOS: ¡GO HOME!

sábado, 10 de marzo de 2018

8 DE MARZO 2018 "MOVIMIENTO FEMENINO POPULAR ECUADOR"



Discurso de la cámara responsable del Frente de Defensa de los Trabajadores de Imbabura. Evento de las compañeras del Sindicato Nacional de la Salud.

VIVA LA EMANCIPACIÓN DE LA MUJER TERABAJADORA Y REBELDE

No quisiera iniciar sin emitir mi más profundo y respetuoso saludos a la ideología del proletariado, el marxismo-leninismo-maoísmo, al pensamiento Gonzalo; saludar la memoria de la camarada Nora, del Partido Comunista del Perú; de la camarada Sandra, del Movimiento Femenino Popular del Brasil, a nuestra recordada camarada Cecilia, quien con criterio de clase estuvo al frente de este sindicato; a todas las mártires que entregaron sus vidas por la causa de la mujer, que no es otra sino la causa de la liberación de los pueblos y la permanente lucha por la conquista del poder para la clase, para los oprimidos; a mis compañeras y camaradas del Movimiento Femenino Popular, organización de las mujeres proletarias, campesinas y populares al servicio de la transformación de nuestra sociedad y del mundo.

Queremos también saludar al sindicato de la Osuntramsa, a las compañeras y camaradas por la realización de este acto del cual aspiramos convertir en un verdadero homenaje a la mujer oprimida, explotada y que clama su emancipación.

A las mujeres obreras explotadas, a las campesinas pobres y a las sencillas mujeres de nuestro pueblo. A las mujeres oprimidas del mundo.

Estamos aquí compañeras, muchas de nosotras lo hacemos sujetas de criterios coherentes, consecuentes con el significado que tiene este día, sin embargo, otras, ajenas al verdadero sentir que debemos tener aquellas mujeres que comprendemos que la mitad del cielo descansa en nuestros hombros, y con eso, la responsabilidad compartida de ser partícipes en la transformación del mundo.

No basta compañeras con reunirnos y hablar de la liberación de las mujeres, mucho menos de caer en el feminismo burgués que nos coloca a la cola de aquellas oportunistas que lo único que buscan es tener la posibilidad de ocupar los mismos escenarios de los hombres, ya sea en a la actividad económica, política, social, sexual, y hasta conductual. No compañeras, eso no es liberarnos, porque en la mayoría de los casos terminaremos colocándonos del lado de ellos, pero también del lado de sus taras, de su comportamiento ruin, oportunistas, otros, revisionistas, traidores y traidoras con los intereses de los trabajadores y trabajadoras explotadas.

Ya Mariátegui decía: "Las mujeres como los hombres son reaccionarias, centristas o revolucionarias, no pueden por consiguiente combatir juntas la misma batalla, en el actual panorama humano, la clase diferencia más a los individuos que el sexo.

Así ha sido hasta aquí compañeras.

Nos hablan de Manuelita Sáenz, libertadora del libertador que se dio modos de morir junto a sus dos esclavas, Jonatas y Nathan y sin  embargo junto a Simón Bolívar no tuvieron los arrestos necesarios para dar la libertad a negros, negras indios e indias, hechos que solo se dieron 30 años después en el gobierno de Urbina, en 1852-1853.

Pero eso sí,  nada dicen que en esos mismos años de la independencia tuvimos insignes representantes del campesinado pobre y explotado, del pueblo oprimido y de las mujeres libertarias como Lorenza Abimañay, Jacienta Juárez y Lorenza Peña que encabezaron el levantamiento indígena de Columbe, Chimborazo, en 1803, en contra del régimen colonial y sentando las verdaderas bases campesinas para la lucha por la independencia que en fin de cuentas poco o nada representó para nuestro pueblo.

Estas luchadoras indómitas  posteriormente fueron capturadas y particularmente, Lorenza Abimañay degollada junto a Julián Quito, otro de los líderes del levantamiento campesino.

En 1871, con el levantamiento de Fernando Daquilema, en Yaruqíes, Chimborazo, contra el régimen clerical de García Moreno. Esta vez fue Manuela León, aguerrida combatiente del pueblo que ya luchó por nuestros intereses de mujer; a Tránsito Amaguaña, que junto al único lado donde las mujeres podemos compartir de mejor manera nuestras vidas, codo a codo, hombro a hombro, suspiro a suspiro con los hombres, aquellos comprometidos con la lucha y las justas causas de la clase y del pueblo.

Nada de eso recoge la historia oficial, pero eso sí, la prensa de estos días nos habla de la Dra.  Matilde Hidalgo  de Procel que en 1929, a decir de aquellos que escriben la historia a su manera, nos abrió el camino para que nosotras nos incorporemos al régimen electivo y podamos votar en las urnas.

Patrañas, mentiras, lo que ahí se registró fue el hecho de dar inicio a una nueva forma de domesticación de la mujer, está vez con ese cuento de la democracia representativa, electiva, farisea, que nos abría los brazos a la ingenuidad y al oportunismo.

No dicen, sin vergüenza alguna, que la mujer ecuatoriana se ha redimido porque hoy ocupan puestos como asambleístas o directoras de partidos políticos de la reacción, el oportunismo y el revisionismo, pero no nos dicen que su comportamiento político e ideológico no es diferente de aquellos que nos han gobernado por centenas de años y que sólo han dejado un reguero de miseria y violencia.

Y así ha sido a lo largo de la historia.

Pero también es importante que ustedes compañeras conozcan que hace ya algunos años, en la década de los 90 del siglo pasado, este sindicato estaba militado y dirigido también por mujeres de nueva estirpe como la camarada Cecilia Hidalgo, militante del Partido Comunista del Ecuador-Sol Rojo.

Cuenta que ustedes conozcan que nuestras compañeras no solo luchaban por la firma del contrato colectivo y la reivindicación de nuestros derechos de los cuales ustedes aún se benefician, sino que luchaban por las reivindicaciones del pueblo en general, es decir, el sindicato tenía una correcta línea de clase, ideológica, que muchas de esas mujeres que nos llevaron a vivir jornadas de lucha pocas veces vista y reconocidas  participando activa y combativamente en las huelgas nacionales, la toma de la catedral en la plaza de la independencia de Quito, de la  presidencia, lugares donde nuestras compañeras de la Fetsapí y de la Osuntramsa en general lucharon y resistieron los fuertes y violentos  embates de la reacción, o aquella acción que dio la vuelta al mundo cuando junto a los compañeros del Frente de Defensa de las Luchas del Pueblo, nos tomamos la embajada de México para denunciar las políticas anti obreras del régimen de turno.

Cuanta gloria compañeras, cuanta lucha, cuantos espacios donde verdaderamente estábamos ejercitando nuestro proceso de liberación, de emancipación como mujeres.

Entonces, eso es lo que debemos rescatar, ese espíritu de lucha que tiene nervio, pensamiento, filosofía y acción  que se muestra en la ideología. Es decir compañeras, sino tenemos la ideología correcta que guíe nuestras luchas, nuestros propósitos como mujeres, pero sobre eso, como clase, nada habremos hecho, en nada habremos avanzado sino ponernos a la cola de aquellos hombres que hoy se muestran serviles al viejo estado burgués-terrateniente.

Compañeras, hay que tener claro que este no es un día de fiesta, no es un día de rosas y de brindis, es un día conmemorativo, de lucha, donde la obligación de retomar la banderas de Lorenza Abimañay, de Manezuela León, Transito Amaguaña, de la camarada Nora, Sandra, Edith Lagos, de Cecilia, urge, más cuando asistimos a la decadencia del imperialismo, del capitalismo burocrático y su sistema de gobierno, la democracia burgués-terrateniente, que definitivamente está podrida, corrupta, y con ella quienes la sostienen, pero hay que entender que sola, por sí misma no se derrumbará sin que nosotras, nosotros, no pongamos esa necesaria cuota de lucha, de sacrificio.

Que esta oportunidad compañeras, se constituya en un acto de reflexión y compromiso sobre el verdadero papel que tenemos las mujeres,  no en los partidos políticos electoreros que nos utilizan como ganado electoral, no compañeras, mucho menos sumisas ante el régimen patriarcal y machista que siempre se da modos para ponernos a la cola porque esa es su naturaleza semifeudal. Nuestro rol está más allá, está junto al hombre y ellos junto a las mujeres que tienen criterio y conciencia de clase de su rol transformador.

Vamos a bregar por recuperar el movimiento sindical en el país, vamos establecer jornadas de formación y lucha, que, sobre los hechos, nos forjen como mujeres libertas, verdaderas hijas de la clase y del pueblo.

Vamos a bregar porque el sindicato también esté dirigido por mujeres, no necesariamente desde actividades suplementarias, sino ahí, al frente de todas y de todos, pero no por el sencillo y natural hecho de ser mujeres, sino de ser proletarias con conciencia de clase, cobijadas por la ideología correcta, y créanme compañeras, no es otra que el marxismo leninismo maoísmo.

No queremos rosas, queremos el fuste para castigar a los que oprimen al pueblo.

No queremos que nos vena como ganado en competencia, o como ganado electoral, si nos ven, que nos vean como somos, trabajadoras, madres, compañeras, hijas, combatientes; que nos vean como sus verdugos, como esa pesadilla roja que estremecerá sus vidas minutas a minuto hasta que sean barridos por siempre; nos guste o no, como sus sepultureras, sus sepultureros. Eso somos.

No queremos halagos ni que nos subestimen, queremos desatar la furia milenaria de la mujer que desde la perspectiva de clase que es centro para la construcción de la sociedad de Nueva Democracia, tránsito ininterrumpido al socialismo, antesala del dorado comunismo.

¡VIVA LA MUJER PROLETARIA!

¡SIN CORRECTA DIRECCIÓN IDEOLÓGICA EN LA LUCHA DE LAS MUJERES, NADA CONQUISTAREMOS!

¡LA EMANCIPACIÓN DE LA MUJER SOLO SERÁ POSIBLE EN EL CURSO DE LA TRANSFORMACIÓN REVOLUCIONARIA DE LA SOCIEDAD CON GUERRA POPULAR!

¡VIVA EL MARXISMO-LENINISMO-MAOÍSMO!

¡VIVA LA GUERRA POPULAR EN LA INDIA, TURQUÍA, FILIPINAS Y EL PERÚ!

¡SI NO COMBATIMOS AL REVISIONISMO, NADA HABREMOS HECHO!

¡VIVA EL MOVIMIENTO FEMENINO POPULAR!






  
Discurso de la compañera representante del MFP en la  base norte del Comité Popular Campesino en el acto realizado en una comunidad campesina del norte del país.

LAS MUJERES Y LA ALIANZA OBRERO-CAMPESINA

En sociedades como la nuestra, semicolonial y semifeudal, el papel que cumplimos las mujeres proletarias y campesinas es fundamental en esa histórica tarea por liberarnos de todas las formas de dominación, explotación y opresión a la que estamos sometidas.

Es importante reconocer que las formas de explotación, opresión y violencia que se ejercita sobre la mujer campesina genera una serie de contradicciones que no han podido ser resueltas por el estado o los distintos gobiernos de turno.

Somos explotadas por el sencillo hecho de ser mujeres. Por considerar que tenemos menos fuerza que el hombre para realizar las tareas en el campo, de hecho, nos pagan jornales menores en un 30% al de nuestros compañeros, y, si son niñas, más bajos aún, el 50% a pesar de cumplir exactamente las mismas actividades con azadón, pico, pala y machete.

En el campo no tenemos derechos, salvo que los conquistemos. Nuestra jornada diaria inicia a las 4 de la mañana y a duras penas termina a las 9 de la noche. No tenemos voz y también somos explotadas por nuestros padres, esposos y compañeros, quienes por costumbre, nos otorgan tareas y jornadas de trabajo extenuantes en el cuidado del hogar, crianza de hijos, cuidado de animales menores, acarreo de leña y agua desde distancias lejanas, ayudar en las tareas agrícolas como apoyo en la búsqueda y tala de madera, en el campo o en la mina, sin asistencia médica, mala nutrición y por qué no decirlo, agredidas físicamente por nuestros esposos o padres quienes reproducen culturalmente esa subyugación brutal.

Pero también somos explotadas como campesinas, sometidas a un régimen feudal y semifeudal profundo, que aún subsiste en nuestra sociedad, sobre todo en el campo.

Trabajamos en condiciones muy duras y difíciles. Sin herramientas, mal alimentadas, permanentemente acosadas por los intermediarios o enganchadores. No se respetan nuestros horarios de trabajo y hacen que cumplamos otras actividades como empleadas domésticas de nuestros patrones, cuidado de sus hijos o cualquier otra actividad que no tiene nada que ver por lo que nos contratan y pagan, es decir, nos empujan a una servidumbre forzada, y en el caso de algunas compañeras, una servidumbre voluntariosa producto de la cultura, de la costumbre.

Acompañamos a nuestros esposos a trabajar la tierra a cambio de un pedazo de ella para poder vivir. ¿Acaso eso no es feudalidad? Vivimos en predios que no nos pertenecen, ahí levantamos nuestras casitas de madera, nosotras lavamos, planchamos y cocinamos para el patrón, los hombres trabajan en la tierra, no nos pagan, y si lo hacen es insignificante, nuestros verdaderos ingresos para consumo provine de lo poco que sacamos de la venta de aquello que producimos en un terrenito que nos presta el dueño de la tierra.

De igual manera, nuestros compañeros, nosotras, nuestros hijos se suman a las haciendas o tierras que nos invitan a trabajar bajo la modalidad de “al partir,” donde toda nuestra familia pone el trabajo duro; a veces, los gastos de semilla, fungicidas, los ponemos a medias con el dueño de la tierra, y, cuando sacamos la siembra, nos repartimos el producto a mitad, si es que así llegamos al acuerdo. El transporte generalmente lo pone el dueño de la tierra porque él tiene vehículo, entonces nos cobra y terminamos cogiendo muy poco del producido. Si eso no es explotación, ¿qué es?

De igual manera compañeras, cuando somos abandonadas o viudas trabajamos igual que los hombres, arrendando tierras o una vez más volviendo al régimen de “al partir”, con la diferencia que ahí involucramos a nuestras familias, hijos, padres, hermanos.

Si pertenecemos a una etnia o minería nacional, somos oprimidas y discriminadas como tal. Es decir, si somos negras nos discriminan, si somos indígenas o mestizas igual, y desde luego, nuestra carga se vuelve cada vez más pesada. Somos negras putas o indias sucias. Igual les servimos. Igual nos explotan. Igual nos necesitan.

Si somos niñas nos sometemos al riesgo de ser enviadas a trabajar en las casas de los patronos, de los dueños de la hacienda. Ahí nos dicen que somos como hijas, pero nos tienen durmiendo en espacios reducidos, no nos permiten utilizar los mismos platos que ellos, nos tienen asco, nos dan de comer las sobras, nos maltratan, no nos permiten estudiar porque dicen que nos vamos a embarazar en la escuela o el colegio, pero eso sí, somos violadas sexualmente por los hijos de los patrones o éstos, y, si nos quedamos embarazadas, nos hacen abortar y nos regresan al campo. Ya no somos explotadas en condiciones feudales, sino como esclavas del siglo XXI.

Compañeras. ¿Ustedes saben que en el campo los campesinos morimos por enfermedades raras que se supone ya no existen en nuestras sociedades?

Tuberculosis, tétanos, malaria, leishmaniosis, neumonía, desnutrición, cáncer por el uso de químicos en las grandes haciendas donde no nos otorgan protección adecuada; mujeres que mueren pariendo, hijos que nacen con enfermedades raras, ciegos, otros con labios leporinos, sin poder caminar, polio. Que nuestros niños se mueren de disentería por las difíciles condiciones de salubridad e higiene; neumonía, enfermedades respiratorias, pulmonía, etc.

Compañeras, eso es un poquito de lo mucho que vivimos a diario. Entonces quisiera hacerles una pregunta ¿debemos festejar algo en nuestra calidad de mujeres, de campesinas, de compañeras, de indígenas o negras? Desde luego que no.

Es importante que ustedes recreen todo esto para entender que poco o nada es lo que tenemos que festejar hoy, más sí mucho de aquello sobre lo que debemos tomar conciencia para comprometernos más en el cambio de nuestra sociedad, porque es poco menos que difícil que estas cosas cambien si es que no eliminamos es semifeudalidad que siempre viene acompañada del uso de la religión y de la cultura para mantenernos en esas condiciones, cambios que no pueden ser realizados por las autoridades, el estado, mucho menos sentadas bajo el sol esperando el milagro divino.

Si es que no somos nosotras junto a nuestros compañeros quienes cambiamos por la fuerza este sistema burgués, terrateniente, sometido por el imperialismo yanqui fundamentalmente, nadie nos otorgará derechos y libertades, mucho menos, una sociedad que sea digna para las proletarias, para nosotras, las campesinas, para nuestro pueblo.

No podemos seguir creyendo que los politiqueros, la asamblea, el presidente o las elecciones las que van a evitar que la explotación siga haciendo de nosotros sus víctimas.

Es obvio pensar, compañeras, que, ante lo señalado, que no hay cabida a las flores, los agasajos, de esas tontas ideas de igualdad y equidad que citan muchas compañeras sin darse cuenta que la explotación y la opresión responden a un modelo de sociedad en concreto y que sino la cambiamos todo lo demás queda como un discurso hueco e insultante.

Hoy, como ayer y como mañana, lo que queremos es fortalecer nuestras organizaciones campesinas, fortalecer nuestros mecanismos de lucha para tratar de que nuestros esposas y compañeros cambien, que no nos agredan, que nuestros patrones no nos exploten y que nuestro color de piel no sea lo importante, lo que verdaderamente cuenta es el lugar que tenemos en la producción, es decir, si tenemos o no la tierra en nuestras manos, el lugar ocupamos en la sociedad, si estamos o no del lado del pueblo o, a pesar de ser pobres, estamos del lado de los terratenientes y de los grandes burgueses. Pero igual, también cuenta si soportamos toda esa humillación, agresión, opresión y explotación con la cabeza baja, sumisos, reverentes, o si nos atrevemos a ser ese trueno de la montaña dispuesto a quemar todo lo viejo para volvernos luz de la mañana en una nueva sociedad. Eso importante y ustedes deben asumir posición, es importante que lo hagan ya, ahora, mientras vamos construyendo nuestra organización y las condiciones que favorezcan el cambio violento de la sociedad.

Compañeras, que este 8 de marzo tenga un nuevo significado para ustedes, que se vean en nosotras, que nosotras también nos vemos en ustedes, no débiles, sí fuertes, no sumisas, sí luchadoras, no conciliadoras, si rebeldes, no contentas con lo que vivimos, si dispuestas a luchar por una nueva sociedad una Nueva Democracia, donde abriremos la brega al socialismo y posteriormente al comunismo.

Para las compañeras que no son campesinas sino proletarias, ustedes, compañeras tienen en sus manos la gran responsabilidad de conducir el proceso de liberación y emancipación de la mujer campesina. ¿Por qué?, porque tienen una ideología más avanzada, la del proletariado, y eso es luz, es amanecer, es guía, nosotras estamos dispuestas a seguirla, a someternos a su proyecto guía que sabemos eliminará, al final del camino, toda forma de explotación y opresión, donde nuestros hijos sean los hijos de todos, de los muchos, de los comunes.

Como campesina, pero sobre todo, como militante del Movimiento Femenino Popular, solo me queda saludar este día, no el de la mujer cualquiera, porque a aquellas mujeres que nos engañan, explotan en la hacienda, en las grandes empresas, en los partidos políticos, en la asamblea, en el gobierno, para ellas, nuestro más profundo odio y desprecio, pero  para ustedes, las obreras, las campesinas, las que luchan junto a sus maridos por llevar el pan a la casa, para aquellas que luchan solas por no caer en la miseria, para la mujer consciente, combativa, luchadora y revolucionaria, el más grande de los reconocimientos.

Antes de terminar compañeras, nuestro más profundo cariño y reconocimiento para las heroínas del pueblo, para las mujeres trabajadoras que se levantaron en armas por conquistar sus derechos, nuestros derechos, pero sobre todo por haber entregado sus vidas por la conquista del poder para el proletariado, el campesinado y demás pueblo explotado. En esa medida me permito recordar a Lorenza AbImañay y su lucha campesina en el país, a la camarada Nora, del Partido Comunista del Perú, una verdadera hija de la guerra popular y la conquista del poder; a la camarada Sandra, del Movimiento Femenino Popular de Brasil, indómita mujer, indómitas mujeres que viven en nuestras luchas, en nuestros triunfos y que desde ya tienen un lugar en nuestra memoria histórica por la conquista del poder, único escenario en el que nuestra emancipación será una realidad.

¡VIVA LA MUJER TRABAJADORA, EXPLOTADA Y OPRIMIDA!

¡VIVA LA MUJER REBERLDE, REVOLUCIONARIA Y COMUNISTA!

¡VIVA LA DIRECCIÓN PROLETARIA DE LA LUCHA CAMPESINA!

¡VIVA LA ALIANZA OBRERO-CAMPESINA!

¡VIVA EL MOVIMIENTO FEMENINO POPULAR!

¡VIVA EL MARXISMO-LENINISMO-MAOÍSMO!

¡HONOR Y GLORIA A LA COMPAÑERA LORENZA ABIMAÑAY!

¡HONOR Y GLORIA A LA CAMARADA NORA!

¡HONOR Y GLORIA A LA CAMARADA SANDRA!