¡Antiimperialistas del mundo, uníos!
Contra la agresión imperialista contra Venezuela
Organicemos la resistencia antiimperialista de los pueblos del mundo
Nosotros, fuerzas obreras, socialistas, progresistas y antiimperialistas de diferentes países del mundo, condenamos firmemente la agresión imperialista dirigida contra Venezuela.
El ataque perpetrado contra Venezuela no es una intervención limitada contra un gobierno, ni una crisis diplomática temporal ni una maniobra cíclica de política exterior. Este ataque constituye una declaración directa de guerra contra la soberanía de un Estado, la voluntad política de un pueblo y la existencia independiente de un país. Los centros imperialistas intentan legitimar esta agresión con sus habituales fórmulas propagandísticas: «seguridad», «lucha contra las drogas», «estabilidad» y «democracia». Sin embargo, los pueblos del mundo ya no se dejan engañar por estas mentiras. Venezuela es hoy blanco de las mismas justificaciones utilizadas en Irak, Afganistán, Palestina, Libia y Siria. A lo que ahora se suma una amenaza directa a Cuba, México y Colombia. Lo único que ha cambiado es el país objetivo; lo que ha aumentado es la temeridad imperialista.
El imperialismo estadounidense ha lanzado una guerra abierta de agresión contra Venezuela. El país ha sido bombardeado, su infraestructura estratégica ha sido atacada y el presidente constitucional venezolano, Nicolás Maduro, ha sido secuestrado a la fuerza y hecho prisionero. El objetivo de esta agresión es convertir a Venezuela en una semicolonia totalmente subordinada a Estados Unidos dentro de la jerarquía imperialista.
Este ataque no es independiente de la lógica del sistema imperialista. El imperialismo es la etapa superior y, a la vez, la decadente del capitalismo. La concentración y centralización del capital, el dominio del capital financiero y la división de los mercados mundiales inevitablemente llevan a los Estados imperialistas a guerras de reparto. La caída de las tasas de ganancia, la acumulación excesiva de capital, la contracción de la inversión productiva y la intensificación de la competencia convierten la guerra, de una condición excepcional, en un instrumento permanente del sistema. Países como Venezuela, ricos en recursos energéticos, geopolíticamente estratégicos y aún no plenamente controlados por el imperialismo, son, por lo tanto, el blanco directo.
La agresión imperialista no se limita a la intervención militar externa. También busca reestructurar el aparato estatal en países semicoloniales u oprimidos, subordinando el poder político a los intereses de las facciones del capital imperialista y liquidando las conquistas históricas del pueblo. El saqueo de los bienes públicos, la transferencia de sectores estratégicos a monopolios multinacionales y el desmantelamiento de los mecanismos de planificación y toma de decisiones son componentes centrales de este proceso. Por esta razón, los ataques imperialistas no buscan simplemente un cambio de gobierno, sino una reorganización social y de clase integral.
Como Liga Antiimperialista, afirmamos claramente que adoptar una posición firme e incondicional contra la agresión imperialista no excluye una evaluación crítica de la naturaleza del poder gobernante actual. La camarilla gobernante liderada por Maduro ha cimentado su poder y legitimidad en gran medida sobre la retórica antiestadounidense. El odio y la ira histórica del pueblo hacia el imperialismo se han capitalizado políticamente a través de este discurso. Sin embargo, la presentación de Maduro como «nacionalmente independiente» y «bolivariano» es en gran medida una ilusión. Esta línea política dista mucho de una perspectiva antiimperialista consistente que aspire a la liberación económica, política y militar de la nación oprimida y del pueblo trabajador del imperialismo.
En la era del imperialismo, la lucha antiimperialista no se limita a oponerse a la ocupación militar; requiere necesariamente el derrocamiento del sistema dependiente del imperialismo y sus clases dominantes. La llamada línea de «independencia bolivariana», que se extiende desde Chávez hasta Maduro, ha preservado las relaciones de producción existentes (relaciones semicoloniales y semifeudales) y todos sus fundamentos, proponiendo solo ajustes limitados en los mecanismos de distribución entre la gran burguesía y los terratenientes. Fundamentada en un posicionamiento antiestadounidense, esta línea ha permanecido inconsistente como proyecto antiimperialista y se ha basado en una política pragmática de equilibrio que busca beneficiarse de las rivalidades entre las potencias imperialistas, abriendo la puerta a nuevas formas de dependencia y opresión de otras fuerzas imperialistas como China y Rusia. En este sentido, el actual régimen gobernante no posee un carácter genuinamente popular ni representa una línea antiimperialista coherente.
Sin embargo, independientemente de la naturaleza del régimen gobernante, el problema fundamental en Venezuela hoy es la agresión imperialista. El imperialismo estadounidense ha definido sus contradicciones con Venezuela como una amenaza a sus intereses imperialistas y ha optado por un ataque directo a la soberanía política del país. El imperialismo busca la hegemonía total y la sumisión absoluta.
La lucha antiimperialista no se limita a oponerse a las intervenciones externas. También debe atacar las bases clasistas internas del imperialismo, las estructuras burocráticas capitalistas y sus representantes políticos. Sin el poder organizado del pueblo, sin una auténtica transformación del aparato estatal, la liberación duradera es imposible. El imperialismo debe ser desmantelado no solo desde fuera, sino también desde dentro.
Por esta misma razón, el imperialismo no es simplemente un sistema a analizar, sino un enemigo político urgente que debe ser enfrentado directamente. Las verdades teóricas cobran sentido solo en la medida en que se transforman en posiciones políticas concretas y una línea de lucha organizada. La agresión que se despliega hoy en Venezuela demuestra claramente que la lucha antiimperialista es una tarea urgente e inaplazable.
Con esta comprensión, declaramos como Liga Antiimperialista:
Estados Unidos debe retirar sus manos de Venezuela.
Todos los ataques militares deben cesar inmediatamente y todas las fuerzas extranjeras deben retirarse del país.
Se debe garantizar al pueblo venezolano el derecho a determinar libremente su futuro político y económico.
No se debe permitir que ninguna potencia imperialista establezca su dominio sobre América Latina y el Caribe.
Estas demandas no son meros llamamientos diplomáticos, sino pilares concretos de la lucha común de los pueblos del mundo. Por ello, llamamos a la clase obrera mundial, a los movimientos obreros, a la juventud, a las mujeres y a todas las fuerzas populares, revolucionarias y antiimperialistas a no callar. Los llamamos a salir a las calles, a desenmascarar la maquinaria de guerra imperialista y a construir una solidaridad activa, organizada y militante con el pueblo venezolano.
Porque sin la destrucción del imperialismo, la paz duradera es imposible. Sin la trascendencia del capitalismo, el imperialismo no puede ser abolido. Sin una ruptura con este sistema, no puede lograrse la genuina soberanía popular.
Organicemos la ira del proletariado internacional contra la agresión imperialista.
El pueblo de Venezuela no está solo.
Los pueblos oprimidos y el proletariado internacional ganarán; los imperialistas y sus lacayos perderán.
Abajo el imperialismo estadounidense.
Abajo el imperialismo y toda forma de reacción.
Viva nuestra lucha antiimperialista.
Movilicemos nuestras fuerzas para construir la Liga Antiimperialista.
COMITÉ COORDINADOR DE LA LIGA ANTIIMPERIALISTA
Enero de 2026

La tarea antiimperialista EEUU es una tarea feroz al rojo vivo, tienen que incendiar las mentes de los revolucionarios que ejecuten acciones que hagan poner en serio los poderes de los carniceros fascistas EEUU. Un frente que tiene que estar dirigido por el Partido Comunista de hierro marxista leninista maoísta principalmente maoísta militarizado Pensamiento Gonzalo. Un partido que dé directrices en la marcha de cientos de miles, legiones de rojos capaces de materializar la artillería que científicamente provee el partido.
ResponderEliminarEl frente tiene que estar soportado por el fuego que señala el camino a la guerra popular que el partido y la ciencia Comunista lleva como una antorcha que va iluminando el sendero luminoso.
Sí el frente antiimperialista andas a ciegas termina desteñido como tantos frentes que han desparecido. NO! El frente antiimperialista tiene que poseer el valor, la fuerza roja de la ciencia Comunista maoísta Pensamiento Gonzalo. Tiene que encarnar tal filosofía ciencia en las masas para tener éxito que no se apague la llama del combate y avance incendiando el mundo capitalista y la clase vaya exterminando a la depravada burguesía carnicera fascista imperialista EEUU.
Esta resistencia tiene que dejar de ser una pequeña manifestación, tienen que ser la expresión de millones de oprimidos, tal tarea es de las masas, ya no más permitir que se conviertan en observadores de sus propios problemas que no huya ni se esconda, sino que se atrevan a demoler la esclavitud que han venido soportando la vida entera. A medida que avanza la confrontación las chispas de los combates se van esparciendo hasta convertirse en hogueras de la guerra popular, millones de masas se les instruye y se les va armando, así ya está medida la acción de hierro rojo, van golpeando a los cerdos imperialistas y el partido que dirige sabe hacia donde se va poniendo rojo el hierro de la guerra emancipadora, tiene toda la capacidad de dirigir la revolución Comunista maoístas Pensamiento Gonzalo.
Millones de proletarios en EEUU se movilizan en las calles con una fuerza estremecedora ojalá haya una dirección Comunista maoísta Pensamiento Gonzalo para que el estallido sea más roja que vaya preparando el salto a jornadas más combativas que golpeen las venas del poder imperialista y lo haga desengrase, la sangre del imperio lo debilita y puede ser demolido. Esa posibilidad la garantiza el constituido Partido Comunista de hierro maoísta militarizado principalmente maoísta pensamiento Gonzalo. Se abre todas las posibilidades de avanzar a una guerra popular total en el corazón del imperio, millones de oprimidos proletarios en todo el país desangrando, con su poder, al imperio más bárbaro que cualquier poder y que ojos hayan visto jamás. Concluir como se expresó Lenin cuando se refirió al poder Zarista, “ ESTÁ PODRIDO SÓLO BASTA EMPUJARLO PARA QUE CAIGA”. Las masas son potencia superan el aire de emperador EEUU, no hay tecnología militar que supere al hombre y mucho menos al hombre Comunista maoísta Pensamiento Gonzalo.
ResponderEliminarNo hay que temerle a la guerra carnicera fascista que avanza a exterminar la clase esclava, las masas son poderosas en la sabiduría del arte militar (Mao) son una fuerza aterradora demoledora y hará piltrafas las carnes podridas del imperio fascista.
La poderosa organización LIGA COMUNISTA INTERNACIONAL (LCI) DEL PROLETARIADO MUNDIAL, de los Comunistas maoístas Pensamiento Gonzalo, fuerza política científica Comunista maoísta entrega en un manto de hierro rojo las orientaciones a dirigir las poderosas rebeliones que vayan a triunfar entregándoles el presupuesto de guerra que es presupuesto de sangre (PG) que inevitablemente se desata cuando las fuerzas carniceras fascistas del imperio EEUU reaccionan feroz en aplastar el combate y resistencia de las masas.
EL APOYAR EL FRENTE IMPERIALISTA ES MATERIALIZAR LA ACCIÓN, MOVILIZAR MILLONES DE PROLETARIOS, LEGIONES DE ROJOS DISPUESTOS A ENFRENTAR A LOS CARNICEROS FASCISTAS.
POCO A POCO SE VA AVANZADO Y EL CAMINO SE VA PONIENDO ROJO, ES EL ROJO DEL COMBATE QUE NUNCA A CESADO Y AHORA AVANZA DEFINITIVA ORGANIZADA A LA VICTORIA ROJA.
“LA COBARDÍA NUNCA HA AYUDADO A NADIE”. Marx.
“SALVO EL PODER, LO DEMÁS ES ILUSIÓN” Lenin.
ORGANIZAR, COMBATIR Y RESISTIR.