Desde el Frente de Defensa de Luchas
del Pueblo del Ecuador, expresamos nuestra solidaridad internacionalista con el pueblo iraní; nuevamente sometido a un libreto de agresión que
combina un cerco externo,
manipulación mediática y operaciones de desestabilización. Métodos rapaces y
criminales que los pueblos oprimidos del mundo, han visto repetirse una y otra
vez y en distintos lugares, siendo, Venezuela, la expresión condesada de esta
estrategia imperialista y que hoy trata de ser impuesta en Irán.
La ‘guerra de los 12 días’, entre el 13 y el 24 de
junio de 2025, con ataques aéreos y terroristas del imperialismo yanqui en
colusión con sionismo israelí, no fue un suceso aislado ni “circunstancial”,
sino el punto de inflexión de una escalada que reordena la permanente y
sistemática agresión a Irán y prepara el terreno para fases posteriores de
agresión. En esa guerra “relámpago”, EEUU-Israel ensayó la combinación de un
rápido ataque aéreo, blancos selectivos, inteligencia, acciones terroristas
dentro de territorio iraní; estrangulamiento económico y operaciones psicológicas;
concluida la fase inicial o primera etapa, la agresión mutó hacia un formato
más difuso, más persistente y más difícil de rastrear, una combinación de guerra
híbrida con guerra blanda.
Precisamente en este contexto y,
producto de la agresión económica y psicológica a la que es sometido durante
años, Irán entró en una etapa de dificultades económicas, y con ellas, sociales,
las mismas que generaron cierto descontento en la sociedad, sobre todo, en las
masas. Lo inaceptable es que esas contradicciones y expresiones de descontento
(movilizaciones) hayan sido convertidas en “argumentos” para una operación de
“cambio de régimen” y “precautelar la integridad física de los manifestantes” diseñada
desde Washington. Es decir, al igual que en Venezuela, el imperialismo yanqui se
cree con la autoridad moral y política para inmiscuirse en los problemas que
tienen los países del tercer mundo dentro de sus fronteras.
La lógica es conocida y gradual:
primero se profundiza el desgaste económico y la incertidumbre; luego se
alimenta la polarización y la fractura entre sectores del propio pueblo;
después se erosiona la confianza colectiva y se instala la sensación de ingobernabilidad;
y, finalmente, se intenta vender como inevitables las “soluciones salvadoras”
impuestas desde afuera, bajo la narrativa de ‘colaborar’ con el pueblo
“oprimido” por los ayatolás y la guardia revolucionaria de Irán.
Esta claro y a las pruebas nos
remitimos. Los EEUU meten violencia, presión, auspician grupos de terroristas que
‘empujan’ a las masas en contra de regímenes no alineados con las políticas del
imperialismo en pleno afán de generar un cambio dramático y “legítimo” dentro de los
países intervenidos. En esta estrategia, la maquinaria propagandística de EEUU
e Israel, han elaborado y difundido por todos los medios, una serie de videos,
imágenes y supuestas ‘evidencias’ de respuestas desproporcionadas, hasta
cruentas, por parte de las fuerzas policiales de Irán. Pretenden mostrar al
mundo un gobierno y un aparato represivo criminal, que en el curso de las
protestas sociales ha asesinado a miles de iraníes y a otros, a los ‘líderes’
de la revuelta, la pena de muerte.
Lo que está en juego es,
precisamente, el salto cualitativo de la agresión: la articulación entre guerra
blanda y guerra híbrida como una sola estrategia y un solo dispositivo. La
guerra blanda opera sobre el relato, la emoción y la percepción: instala
etiquetas, amplifica hechos, fragmenta la realidad en piezas útiles para una
agenda, y busca que la opinión pública internacional acepte como “natural” y
“necesario” la intervención militar yanqui. La guerra híbrida, en cambio, es el
engranaje completo: combina sanciones y presión financiera, aislamiento
diplomático, operaciones encubiertas, sabotaje, ciberataques, guerra
informativa, y la amenaza permanente de volver a la fase militar abierta cuando
convenga.
En consecuencia, reafirmamos algo
simple y elemental: el destino de Irán no puede decidirse en los despachos de
Washington ni bajo la amenaza de sus armas; la lucha por la autodeterminación es
un derecho y un deber irrenunciable de los pueblos dignos; las contradicciones
internas del país deben resolverlas los propios iraníes.
Sueños de perro flaco tiene el
imperialismo si considera que con el desplazamiento -en estos últimos días- del portaaviones USS Abraham Lincoln hacia Asia
occidental, con escolta de destructores, la llegada de más aviones de combate a
Jordania y un incremento del tráfico aéreo militar y logístico hacia la región,
incluida la base de Diego García va a doblegar a un pueblo dispuesto a no ceder
un ápice de su dignidad y de su rebeldía; mucho menos en la medida que, las
luchas del pueblo iraní, son también las luchas de los pueblos oprimidos del
mundo.
No está demás señalar, Irán viene
resistiendo las agresiones imperialistas desde 1979; la resistencia
nacional se ha forjado en caliente;
invadir el pueblo persa no va a ser un paseo para los EEUU y menos aún para el
sionismo. Irán inevitablemente se convertirá en el Vietnam de Asia Occidental.
Por lo expuesto, el Frente de
Defensa de Luchas del Pueblo del Ecuador, exigimos el cese inmediato de la escalada
contra Irán y llamamos a los pueblos oprimidos de todo el mundo a romper el
cerco mediático, a desenmascarar las operaciones de desestabilización emprendidas
por el imperialismo yanqui y su engendro: el sionismo criminal; a sostener una solidaridad activa con quienes
enfrentan al mismo enemigo: la injerencia política y la agresión militar imperialista y sus aliados.
¡YANQUIS, GO HOME!
¡VIVA LA
RESISTENCIA DE IRÁN, PALESTINA, LÍBANO, YEMEN, VENEZUELA!
¡VIVA LA
RESISTENCIA DE LOS PUEBLOS OPRIMIDOS DEL MUNDO!
¡MUERTE AL
IMPERIALISMO Y SUS LACAYOS!

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